Mostrando entradas con la etiqueta acoso sexual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acoso sexual. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de febrero de 2020

Pamela de Samuel Richardson

Pamela

Reseñas.

La Pelipequirroja.


  Con Pamela o la virtud recompensada, de Samuel Richardson, llego a la premisa "Clásico en el que el personaje principal sea una mujer" del Reto "Todos los Clásicos grandes y  pequeños 2020"  de nuestras adoradas Inquilinas de Netherfield. No sabéis las ganas que tenía de leer este libro, tantos años en mente, tanto tiempo diciendo: De este año no pasa. Y nunca llegaba el momento ¿La razón?  en esta ocasión no fue tanto la falta de tiempo y los compromisos adquiridos, como la falta de una edición en condiciones en castellano...y sigue sin haberla; Cátedra es hoy por hoy la única que nos ofrece la novela en nuestro idioma, y no me veo capacitada de leerla en inglés, eso si lograse pasar del título...vaya.  Desde aquí, Miss Hurst y una servidora, alzamos la voz y algún que otro mail a ciertas editoriales, solicitando una edición digna de nuestra icónica Pamela ¿Os imagináis una edición en Dépoca, Impedimenta...? y eso si, con una buena traducción, por favor.

   Una novela epistolar publicada en 1740;  su autor, Samuel Richardson, no hubiera podido imaginar que su obra sería un auténtico boom en su época, poniendo de moda el género epistolar, el cual había caído en desuso y había sido denostado desde tiempo atrás. Richardson no solo pone de moda el género epistolar, también un tipo de sombrero femenino que desde ese momento es conocido como "Pamela" por ser el que habitualmente luce la protagonista; además, la novela ha sido considerada durante dos siglos, como la primera novela sobre acoso sexual de la historia, y escrita por un hombre.       Aquí tengo algo que decir al respecto, pero no debemos olvidar el contexto histórico y social en el que fue escrita y sobre todo, la situación que vivimos actualmente y como los lamentables sucesos que por desgracia vivimos día a día, nos harán ver esta clásica y fabulosa obra con otros ojos. Os lo pido por favor, se que no será fácil, pero intentemos leerla con ojos de los siglos anteriores al actual para entender su importancia en la literatura y la sociedad durante tanto tiempo. 
   
   La novela consta de dos partes. En la primera, Richardson, a través de las cartas de Pamela, pretende crear un manual para jovencitas virtuosas, o como serlo, sin más pretensión, como un libro de autoayuda actual, solo que en lugar de hacerlo a través de frases de empoderamiento, positivas o autoconvincentes, él lo hace de la manera más efectiva: predicando con el ejemplo. El de Pamela, por supuesto. Como era normal también en la época, la obra no se queda en lecturas a solas en casa o lecturas conjuntas entre damas de la sociedad; la historia llega a la calle, a las tertulias y hasta a la prensa, haciendo de Pamela, una incitadora en lugar de una víctima. La tachan de oportunista, de usar malas artes y hasta de provocar abiertamente al pobre e indefenso Señor B. Y no, esto no es parte de la novela, por desgracia es real, lo fue, de tal manera que el autor se vio obligado a ir puliendo los "defectos" de la protagonista reedición a reedición para no echarse encima a la sociedad en general y a la prensa en particular. Por ello, en la segunda parte, Richardson, trata de "enmendar" la actuación del acosador protagonista dando un giro a la historia. 

   Vamos por partes.

   Pamela Andrews es una joven de origen humilde que sirve de doncella en la mansión de una rica y noble dama, al fallecer esta, la joven queda a merced del crápula y ladino hijo de la fallecida, Mr B., pues el servicio doméstico pasa, como si de objetos se tratasen, de padres a hijos, de fallecidos a herederos; Pamela nos cuenta de primera mano, lo que sucede dentro y fuera de la casa desde que la Señora falleció, personaje a personaje, los conocemos  a través de su mirada, su experiencia o su impresión, y hay que decir, que todos ellos muestran una actitud muy cuestionable,  y es que poderoso caballero es don dinero, el que lo posee se cree dueño y señor de lo que le rodea, y el que lo anhela lo venera como si de un Dios se tratase.

   Epístola a epístola la protagonista nos cuenta los apuros que pasa cuando Mr B. pone los ojos en ella y para su desgracia, las manos; lo que comienza siendo incómodo o de mal gusto, se comienza a tornar peligroso, incluso humillante y vejatorio para la joven Pamela, a la cual le cuesta cada vez más, salir ilesa de los ataques del Señor de la casa, pasando miedo y temiendo cada vez más por su virtud. El comportamiento del protagonista, totalmente aceptado y normalizado en la época, es además aplaudido e incluso incitado por el círculo más cercano ¿Qué una criada no accede gustosa y agradecida ante el gesto de su señor? ¿Qué más quiere una pobre doncella que su señor le muestre esa deferencia? Y es que Pamela no lo tiene nada fácil, su voluntad y su negación no flaquean nunca, la Fe que posee la ayuda a enfrentarse a su señor y a ejercer una férrea oposición a sus impúdicas intenciones. 
   Hasta que Mr B. le propone matrimonio. 
   
  Como os he comentado antes, Samuel Richardson, se vio en la tesitura de dar un giro a su obra para evitar ser criticado duramente por la prensa, y la única forma de que su Pamela no fuera vilipendiada e insultada en los tabloides, y su virtud se viera al fin recompensada (que tomen nota las jovencitas)  Mr. B. prendado por esa virtud, decide poner fin a sus deshonestas intenciones y hacerla su esposa.  Sé lo que estáis pensando, pero es necesario que lo miremos con ojos de siglos pasados.

    En la segunda parte, veremos como Pamela se convierte en una buena y amante esposa,  señora de su casa, y la perfecta dama en sociedad, cosa que irá sucediendo poco a poco, una recién llegada con sus orígenes y sobre todo, de la manera que "logró" pasar de doncella a Señora, no es del agrado de muchos; pero la virtud, ha sido recompensada ¿O no? 


CONCLUSIÓN: Una novela epistolar que pese a su extensión, supera las 700 páginas, resulta de fácil lectura, cómoda, atrayente, cargada de giros coloquiales y expresiones del día a día que la hacen amena y divertida en bastantes ocasiones; un lenguaje que se adapta a sus personajes, aunque sea la protagonista la que nos cuente siempre la historia, algo que me parece un gran punto a su favor, y muestra del ingenio del autor que en ningún momento dejó de burlarse soterradamente de muchos de sus inconformistas lectores.  He disfrutado la historia, la narración, un retrato magnífico de la sociedad de la época y sus costumbres, así como de la vida de la servidumbre en contraposición a la de los Señores.    Me he quitado una espinita que tenía clavada, tenía muchas ganas de conocer mejor a Pamela Andrews y sus tribulaciones, y saborear las dotes narrativas de Samuel Richardson. Ha salido exitosa de esta, mi ansiada lectura.     He sido capaz de abrir la mente y ha valido la pena. Ahora, la vida real, la actualidad, manda. Pero que me quiten lo bailao.


SUGERENCIA: Si alguien quiere ir más allá, le recomiendo leer, Shamela, de Henry Fielding, aunque la publicó bajo seudónimo, y es una crítica directa a esta novela de Richardson, enemigo y rival literario, una crítica feroz de la obra de este último, una especie de: "La verdadera historia de Pamela, cuyo verdadero nombre era, Shamela"  Qué mala es la envidia. Aunque literariamente es una bendición, dos por el precio de una. Muy buena. 

   
Inquilinas de Netherfiel. Reseñas El Gato Trotero..



PAMELA O LA VIRTUD RECOMPENSADASamuel Richardson

 

©Todos los derechos reservados