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jueves, 12 de marzo de 2020

Los pistoleros o el caso Hamster, de Fernando Figueroa

Los pistoleros o el caso Hamster.



La Pelipequirroja.



   Fue una gran sorpresa ver que esta era la última novela de Fernando Figueroa, pues no tenía nada que ver con los cuatro libros anteriores suyos que había leído; se trataba de cuatro pequeñas joyas, cuidadas al máximo en sus mínimos detalles, con un tema común -las ¿Imaginarias? o legendarias, Mujeres Globo- escritos a modo de glomorios, testimonios, tratados e historia de las susodichas, tal y como hubieran sido escritas y publicadas en el Siglo XIX. Quedé fascinada con estos libros cuyos ejemplares ilustrados me enamoraron; cuando su autor me regaló este -para estar a la altura del regalo tendré que ofrecerle a mí primogénito- me sorprendí mucho por el género literario escogido, pues he de confesar que nunca me hubiera imaginado al autor escribiendo novela policiaca y de misterio. Pero la sorpresa duró poco, en realidad, tras leer el primer capítulo me sentí como en casa, el autor se movía como pez en el agua, con soltura, una vez más el genio de Fernando se había metido en la piel de un escritor decimonónico, londinense para más exactitud y había escrito una maravillosa novela policiaca cargada de acción, con varios misterios por resolver, identidades que desvelar y unos puntos de humor que no solo te hacen reír, sirven de respiro ante una trama frenética.

  Nos encontramos en  Rabishpool, ficticia ciudad londinense en las postrimerías del siglo XIX; en el casco viejo de la ciudad, a las puertas de un club llamado Rudolph Nose, un hombre cae muerto tras ser tiroteado por tres individuos que acto seguido se dan a la fuga. El difunto, Jim Hamster, es un cabecilla del movimiento sindicalista, los cuales andan nerviosos por la huelga general que se celebrará en breve, algo a lo que la patronal no es favorable, para ser exactos, están dispuestos a sembrar el miedo para pararla.  
   El agente Maesnow, detective caído en desgracia, junto a O'neill y bajo las órdenes del peculiar, en sus formas, Rochester, policías del Distrito Rojo, no será solo el agente que se encargará del caso, sino que se verá envuelto en un turbio entramado de asesinatos, venganzas, corrupción, mafia, juego de identidades, equívocos y líos amorosos.

   Tenemos unos sindicalistas que están siendo asesinados, unos pistoleros que campan a sus anchas, un par de policías muertos, policías convertidos en asesinos, una misteriosa mujer que tendrá la clave para la solución del caso, un tío y un sobrino que comparten apellido y quién sabe qué más; Molly, una actriz seria que ama a Harry Maesnow pero que no está dispuesta a que la tomen por tonta, unas jóvenes actrices de Vodevil que a falta de talento muestran sus encantos , pero que de bobas no  tenían nada. Un barrio caliente, un club ardiente, prostitutas, homosexualidad, inocencia rota y culpabilidades  remendadas, cartas, notas, un botón y un barco ¡Uf, si esto no es acción vertiginosa y trepidante, que venga la Reina Victoria y lo vea!

CONCLUSIÓN: Una novela negra a la usanza tradicional inglesa, envuelta en la niebla londinense de Los crímenes de la calle Morgue, la elegancia de  Las aventuras de Holmes y un maravilloso toque gamberro y sutilmente zafio de un Spadé decimonónico, y a pesar de ciertas descripciones, y esto es de mi propia cosecha, un Maesnow que con chistera y bastón es el perfecto Remington Steel.   Con un final de los que te dejan las patas vueltas, la narración solo es igualada en maestría y elegancia por unas ilustraciones a lápiz y carboncillo hechas por el propio autor; es de aplauso dados los tiempos que corren, encontrarse con una novela tan cuidada en su fondo y su forma, sin una gran editorial detrás que respalde, aún la hace más especial. Mi aplauso, admiración ratificada y reconocimiento sin duda alguna a Fernando Figueroa.    Y una petición: Maesnow y compañía tienen que volver, quiero más. Y rapidito. Ea.    

   

LOS PISTOLEROS O 
EL CASO HAMSTER.

Fernando Figueroa Saavedra.

Editorial Alma Negra.

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