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jueves, 7 de junio de 2018

LA HUELLA DE LOS ADIOSES de Marieta Alonso Más.


Yo soy Liborio el guajiro
Símbolo de Cuba bella,
De mi bandera la estrella
Y de mi patria el respiro.
Yo solo a una cosa aspiro
En mi patria soberana:
Verla en aquella mañana
Cuando ya libres seamos,
Cantar: no tenemos amo
Al son del triple y del güiro...

(El sueño de Liborio, fragmento. R. Galloso)




El día que "el Señorito" vino en persona a casa de mi abuela para invitarme a una fiesta que daba su hija, todo el mundo iba como pollo sin cabeza corriendo de un lado para otro. Mi abuela me dio un baño con estropajo para quitarme el olor a oveja que según ella siempre traía de casa de mi otra abuela -la cual se enfadó bastante al enterarse que me llevaban de "mono de feria" a la fiesta- y mi madre me puso el vestido rosa de los domingos y las sandalias nuevas, las que tanto me gustaban y nunca me dejaban ponerme por si las rompía; mi tía me hizo una cola de caballo tan estirada que notaba como los ojos se me achinaban por momentos. Mi abuelo movía la cabeza y decía sin parar ¡Ya veréis como la lía, ya lo veréis! y mi otro abuelo repetía ¡Cómo se nota que no está mi hijo, llevar a la niña a esa casa, no hay que mezclarse con señoritos! y yo pensaba ¡Qué familia!  Cuando llegué a la Casona vi a varias de mis mejores amigas sentadas en el patio, junto a unos rosales, todas emperifolladas y con cara de no haber roto un plato en su vida, y la "Americana", la mujer del "Señorito" que en realidad era irlandesa, nos recibía a cada una de nosotras con un beso y un vaso de naranjada. La verdad es que lo pasamos muy bien, Rebeca resultó ser muy simpática y divertida, y su madre nos dio permiso para disfrazarnos con ropa de un baúl, nos lo pasamos de maravilla...hasta que nos preguntaron por nuestras familias y empecé a sentirme avergonzada por comparación: tenía una tía abuela loca que recibía a las visitas con una escopeta, un tío que bailaba con tutú en el comedor de su casa cuando nadie lo veía, un primo que intentó volar como Supermán y otro que un día se desnudó y salió corriendo por la calle gritando que los marcianos lo vigilaban...¡Qué familia!. Así que me inventé una familia más acorde con el momento en el que estábamos. A la fuerza ahorcan.
Tras la fiesta volvía a casa y al pasar por la puerta de una vieja cotilla oí como esta le decía al cura: los nietos de la "pastora" son todos unos salvajes, pero no me extraña, con esa abuela y esos padres que tienen, demasiado bien han salido aún las criaturas, vaya una gente incivilizada. 
Así que hice lo único que había que hacer para defender el honor de mi gente: arrearle una pedrada a la vieja cotilla, lo que pasa es que le dí al cura al errar el tiro  y con aquella pedrada se acabaron  las fiestas para mi en la Casona, los "señoritos" dijeron a mi abuela que "no me lo pasé bien y que preferiría jugar con mis primos, y ellos lo entendían"...

Pero de mi familia solo hablo mal yo, que para eso son míos ¡Y cuidado con tocármelos!

La huella de los adioses es una saga familia, comienza en España y regresa a ella desde una Cuba que es un desafío y un dolor. Marieta Alonso nos ofrece una rica galería de personajes vigorosos y bien trazados que nos llevan hasta el último tercio del siglo XIX y nos devuelven a las postrimerías del siglo XX para ofrecernos un retrato íntimo de la sociedad cubana, del exilio, del regreso a los orígenes y de la poderosa capacidad del ser humano para adaptarse a nuevas circunstancias. Armada a través de cartas, reflexiones, vívidas escenas y valiosa naturalidad descriptiva, la novela se disfruta página a página y nos deja al final el sabor agridulce de lo más auténtico.
                                                                                                   (Jorge Eduardo Benavides)
                                                                                       


Los cuentos de Marieta son una delicia, sus dos libros anteriores son justamente eso, recopilación de cuentos y pequeñas historias que son en sí mismos, pequeñas novelas; los disfruté muchísimo y mes a mes recibir las publicaciones de sus relatos en la revista Nuevo Aquelarre, es uno de los momentos más esperados y disfrutados. Pero ahora, la escritora hispanocubana nos trae su primera novela larga, casi cuatrocientas páginas nada más y nada menos, esto es dar un gran paso, adentrarse en el género por la puerta grande. Los que conocemos y disfrutamos sus cuentos sabemos de su valía, su talento y su prosa cautivadora, pero ¿habrá sabido conservar esas aptitudes en este gran salto? pues para eso hay que ponerse a leer ya. Y así lo hice.
Me encuentro con un libro muy cuidado en su aspecto y su formato, está hecho con mimo y dedicación, fotos familiares, mapas y cartas a mano envuelven el corazón de la novela, primer y último capítulo son rozados con ternura por estos pedacitos de recuerdos, solo con ver y acariciar el libro una ya se siente cerca de la autora y sus personajes, antes incluso de conocerlos. Y me pasa algo muy curioso, abro el índice y veo que cada capítulo lleva el nombre de un personaje y al lado una escueta frase que resume lo que nos podremos encontrar y una fecha,  y en ese momento me emociono, así como os lo cuento, solo leyendo estos nombres y esas frases, me he emocionado, grosso modo me he hecho una pequeña idea de lo que me puedo encontrar dentro y se que no me va a dejar fría. 
Nos encontramos con el primer personaje, Cecilia, en la actualidad, en un viaje cargado de dolor y pena de Madrid a Galicia, con ella empezaremos y terminaremos esta historia, personaje clave de la novela, me arriesgo a calificarlo de principal por ser el hilo del que tiran los recuerdos para conocer el resto de personajes y con ellos, sus pequeñas grandes historias que desembocan en esta gran narración; hasta que no he leído esta novela no me había dado cuenta de la ligereza con la que había calificado de novela coral a otras muchas y es que la cantidad de personajes que conforman la novela es impresionante, y si faltara uno solo de ellos, la historia quería coja, por eso os comentaba antes que me arriesgaba a calificar a Cecilia de personaje principal, pues si los demás son secundarios son auténticos actores de reparto de lujo; pero no temáis, no perderéis el hilo en ningún momento, todos y cada uno de ellos están perfectamente integrados y perfilados en la narración, la historia de cada uno de ellos y su interacción con el resto están narrados de manera precisa, concisa, exacta, cuidada, con una naturalidad y sencillez que es como si los tuvieses delante. A lo largo del libro vamos conociendo a estos personajes y sus historias a través de pequeños saltos en el tiempo y el espacio, desde 1868 hasta 2007 pasando por la guerra de Cuba, los primeros años del siglo XX, y las siguientes décadas hasta la actualidad, en capítulos cortos, fáciles de leer, de seguir y relacionar con el resto de pasajes, vamos saltando con los protagonistas de fecha en fecha ¿recordáis Érase una vez el hombre? un reloj con ojos y manos nos iba marcando el tiempo a la vez que acompañábamos a los personajes a través del tiempo y la Historia, pues algo así sucede con La huella de los adioses, arriba a la izquierda, en cada capítulo, un dibujo de la isla de Cuba o de España, pequeño, sin llamar la atención pero marcando  el lugar en el que se desarrolla el capítulo que vamos a leer a continuación, junto con el nombre de su protagonista, una pequeña frase y una fecha, es nuestro reloj que nos anuncia "Il etait une fois" que rezaba en su lenguaje original aquella serie animada con la que crecimos y aprendimos Historia los niños de entonces. 
Y es que Marieta nos muestra de manera natural, franca, directa y afable la desconocida historia por la mayoría, al menos en mi caso, de Cuba. Mis conocimientos sobre la isla no sobrepasaba la famosa pérdida de Cuba del 98, el Che Guevara y Fidel Castro, y ahí queda la cosa; pero la autora nos lleva de la mano de sus personajes, desde 1868 y el viaje de Antón desde Espasante a Cuba, y embarcarnos con él y el inicio de una historia que mezcla sangre, razas y países en una saga familiar de profundas raíces aunque un océano separe los orígenes de unos y otros. Para mi ha sido un placer absoluto leer capítulo a capítulo, conocer a todos estos personajes, adentrarnos en sus mentes, sus corazones, sus vidas, y algo que no creí posible, disfruté y aprendí  de manos de cada  uno de ellos tanto sobre Cuba, antes y ahora, que me avergüenzo de mi ignorancia hasta ahora de tan extensa e importante Historia. 
Lo que nos une es mucho más de lo que nos separa. Ser la madre patria no es haber mandado tres barcos hace más de quinientos años allende los mares, es ser sangre, alma, ideas, recuerdos, nexos y lazos fuertes e invisibles, es ser Unos en Otros. 
Amaremos a Edelmira, Micaela, Isabel, Zobeida, Cecilia, sentiremos la sangre bullir por nuestras venas junto a Pedro, Vicente, Josefa, y sufriremos  sin dejar de sonreir con Pablo, Juan, las Candelas,
y nuestro ojos se humedecerán con Mamaquela. Aprenderemos todo sobre las plantaciones de tabaco, la esclavitud cubana, tradiciones, costumbres, platos, diversión, trabajo duro, sobre Guanajatabeyes y siboneyes; sobre un idioma español que a nosotros nos suena a galimatías...sobre una vida y muchas vidas. 

CONCLUSIÓN: La huella de los Adioses es una novela de personajes y sus historias, pequeñas grandes historias que dan forma y presencia a una saga familiar que no sabe ni de distancias, ni colores ni ideologías, una familia fuerte, amante de sus tradiciones y sin miedo a los cambios, abierta de mente y dispuesta a acoger nuevos acervos junto a los de siempre. Una historia de personas más que de personajes, de amor, de lucha, de grandes y pequeñas batallas y un par de grandes guerras; sentimientos, emociones, valores, amor, desamor, algún odio y mucho perdón. Una de las lecturas que más me han sacudido el alma y en alguna ocasión me ha retorcido las vísceras. Bella y sensible, que no sensiblera, de las que dejan huella en el corazón.


LA HUELLA DE LOS ADIOSES
Marieta Alonso Más


Imprime: MASQUELIBROS

Página , Facebook de la autora.

Adquirir la novela Aquí




miércoles, 1 de febrero de 2017

NUEVO AQUELARRE LITERARIO de Marieta Alonso, Liliana Delucchi, Malena Teigeiro y Cristina Vázquez



"Cuando revuelvo el brazo
no estrecho, rompo el lazo.
Ya sólo un camino breve
busco: El que de ti me lleve.
¡Con qué agua te apagaré!...
¡Con qué llama te quemaré!...
Para cortar tu nudo..., ¿qué espada?
Para talarte, ¿qué hacha afilada?
Un muro busco, un muro de granito
donde se estrelle el mar de tu infinito...
Racimo de octubre, dame un no bebido...
vino que me haga olvidar su olvido...
¡Oh lámpara, apágate si has de alumbrarlo!...
¡Rómpete, oh labio, en tierra antes que llamarlo!

He llegado hasta donde nadie pudo llegar.
Si aun vuelvo la cabeza..., ¡Dios me vuelva de sal!"

(Conjuro. Dulce María Loynaz)





"Los cuentos siempre me han acompañado desde que tengo uso de razón; es más, creo que al nacer el médico me contaba cuentos para hacerme salir del útero de mi madre, el cual me negaba a abandonar seguramente al encontrar un ambiente hostil, frío y ruidoso fuera, y el pobre hombre no tuvo más remedio que camelarme para salir al mundo. Me debió contar un cuento sobre duendes
que provenían de la ciudad del fuego, y entraban en nuestro mundo a través del calor del hogar en las casas, o posiblemente gatos con botas de siete leguas, o lo más seguro es que me narrara una fabulosa historia de un pintor que entró en su propio cuadro para captar la inmensidad de su obra y apareció años después a orillas del Sena cubierto de pintura al óleo y con la mirada perdida...bueno, lo reconozco, soy una cuentista nata. En realidad nací por cesárea y lloré tanto que sería incapaz de escuchar mis propios pensamientos de haberlos tenido ya. Pero es que los cuentos me apasionan, los relatos me embriagan y las pequeñas historias disparan mi imaginación. Por eso creo que no dejo de escribir y leer cuentos y relatos, porque han sido ellos los que han despertado mi curiosidad por leer novelas y mi osadía al escribirlas."
Así empezaba la presentación de un relato que me permitió conseguir el primer premio de un certamen literario en su primera edición, un cuento sobre una extraña mujer, una casa victoriana, muñecas de cerámica y un pisapapeles repleto de pequeñas flores...¿Cómo no amar los cuentos y relatos si me han dado muchos de los buenos momentos de mi vida? leerlos, escribirlos, compartirlos. Nuevo Aquelarre Literario  me ha hecho volar a través de sus pequeñas grandes historias y me he sentido una bruja sobre su escoba desafiando no solo la gravedad física, si no la espiritual y la emocional, siendo de nuevo libre sin convencionalismos ni trampantojos...


...Red tejida con hilos invisibles, cárcel sin carcelero y sin cadenas donde como mi pan y bebo mi agua, día por día...¡Mientras allá fuera se me abren en flor, trémulos, míos aún, todos los caminos de la tierra!...



SINOPSIS.

Cuatro formas de entender una imagen, cuatro modos de expresar un sentimiento, cuatro maneras de contar una historia con un mismo punto de partida, cuatro estilos de escritura y una misma intención: llegarnos al corazón y hacernos soñar usando la máxima de menos es más. 
Cuatro escritoras y un Destino: Nuevo Aquelarre Literario, de la web, al papel.


EL LIBRO.

Su portada lo dice todo. Un fondo azul oscuro como la noche, con una brillante luz proveniente de una maravillosa luna que ilumina el cielo de manera tenue; cuatro siluetas de brujas en sus escobas surcan el firmamento rodeadas de libros que vuelan libres como pájaros, en el centro, el título en vertical, y en el lado derecho, en tomo amarillo ambarino, los nombres de las cuatro autoras. Se respira la magia, se presiente el hechizo, palpitan los encantamientos.


LA OPINIÓN DEL GATO.

Nuevo Aquelarre Literario  nació como una revista digital que rompía moldes desde su primer número; las autoras nos hacían llegar mes a mes maravillosos y sorprendentes relatos con un punto en común entre todos ellos: una misma imagen al principio del capítulo, servía de punto de partida para que las cuatro autoras -Marieta Alonso, Liliana Delucchi, Malena Teigeiro y Cristina Vázquez- dejaran volar su imaginación y nos sorprendieran con cuatro relatos o cuentos distintos entre ellos y que sin embargo provenían de un mismo Génesis. 
Una escueta pero precisa presentación de que imagen teníamos delante, valía para situar al lector ante la inmensidad de lo que veíamos y nos preparaba para preguntarnos cómo iba a ser posible crear un relato corto pero intenso y sin
cabos sueltos sobre dicha imagen; para mi, la revista se convirtió mes a mes en motivo de alegría al recibir el enlace con el nuevo número de la misma ¿Con qué nos sorprenderían ahora estas cuatro brujas buenas? ¿Qué imagen enlazaría los relatos? ¿Cual de los cuatro relatos se llevaría esta vez "mi nota máxima"? y es que he de reconocer que gustándome todos, no podía evitar elegir uno entre el resto, el que más me había llegado, me había gustado, me había hecho reflexionar, el que releía cada vez abría la página de nuevo...y puestos a confesar, he de ser sincera al máximo: escribía mi propio relato yo también, pero esto que quede en secreto entre nosotros, ya he cubierto el cupo de hacer el ridículo este mes, y eso que acabamos de llegar a la mitad de enero y lo que queda por delante. Tener ante mi el libro que recogía esos relatos y otros más, me emocionó sobremanera, primero porque me lo hicieran llegar y segundo, porque al tenerlos delante de mi físicamente y poder leerlos, releerlos, acariciar la portada, mirar y vuelta a mirar las imágenes, los hacía más hermosos todavía, más reales, más auténticos.
Es muy difícil manejar el complicado mundo del relato corto, manejarlo y convertirlo en todo un Arte, pues todos somos capaces de contar cosas si disponemos de tiempo y espacio, palabras, palabras y más palabras para poder expresar lo que sentimos, lo que deseamos, lo que soñamos, pero hacerlo con pocas palabras y crear una pequeña historia con presentación, nudo y desenlace, sin que quede coja ni incomprensible, eso señores y señoras mías, esos son palabras si, pero de las Mayores.  
Marieta Alonso ya me había cautivado con sus obras en solitario, "¿Habla

usted cubano?" "¿Y porqué?" (reseñadas aquí en el gato) su estilo elegante y distendido, con un distinguido sentido del humor y su facilidad para recuperar la niña que fue o imaginarse la anciana que llegará a ser, y todo, con maestría y sencillez; su blog "Los cuentos de Marieta" en el cual otros autores colaboran con sus relatos e historias, es una delicia literaria y una joya en el género del relato y el cuento, cantidad y calidad de la mano. Así que tenerla de nuevo en este Gato y con otro libro de relatos, ha sido para mi una gozada absoluta. La Mater cuentista. 
No quedan a la zaga las otras tres autoras, que aunque solo conozco de sus trabajos en Nuevo Aquelarre Literario (de momento) ya se han hecho un hueco en el Universo Cuento de esta que les cuenta y recuenta.
Liliana Delucchi, como buena argentina toca tantos palos de la literatura y el arte como se le pongan por delante, y nos cautiva con historias tan sorprendentes como cotidianas, de las que nos podían pasar a cualquiera si tan solo supiéramos apreciar lo que nos rodea y distinguir paisajes de escenas. Me enloquece su prosa. 
Malena Teigeiro, una gallega en Madrid que no olvida su tierra ni desmerece la que la ha acogido; sus cuentos son delicados, casi victorianos -y a mi un cuento victoriano me tiene ganada de antemano- "decimonónicamente" actuales pues su fina y gentil pluma es atemporal, y podríamos leer sus cuentos dentro de cien años y no habrían dejado de ser modernos. Es una meiga de la palabra.
Cristina Vázquez, una psicóloga con mucho cuento, y del bueno. Su estilo limpio y conciso, sus historias, realistas y mundanas y sin embargo cuentan con ese "je ne sais pas quoi" que las torna mágicas, casi oníricas, las puedes palpar a la vez que se difuminan delante tuya como humo, como ese sueño del que acabas de despertar y si un solo pensamiento se cruza en tu mente, parecerá algo lejano, algo que te contaron hace mucho, cierras los ojos, y vuelves a tener sus cuentos vivos de nuevo. Me gusta llamarla la Seductora del grupo, porque lo hace, seduce y mucho. 

Tengo en mi poder una joya del relato y solo puedo decir que quien las conoce, queda hechizado por estas cuatro brujas literarias que han conseguido cuento a cuento, reunirnos en torno a ellas tan expectantes como fieles a sus escritos. 




 "La realidad no debe ser más que un telón de fondo"

(Óscar Wilde)








NUEVO AQUELARRE LITERARIO

Marieta Alonso, Liliana Delucchi, 
Malena Teigeiro, Cristina Vázquez

ISBN: 978-84-946226-1-8

Revista  Literaria



Imprime Ulzama Digital

Imágenes: ©Yolanda T. Villar  


Una Reseña de Yolanda T. Villar
                              
   ©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

miércoles, 6 de julio de 2016

Y...¿POR QUÉ? de Marieta Alonso Más




"Cuenta la historia que el Gato enseñó a pelear al Tigre cuando este aún era pequeño; le mostró las artes milenarias y olvidadas de los felinos y el tigre manifestó la excelsa gallardía del más imponente de todos los de su especie. Pasaron los días y las noches, y el Tigre se hizo grande, fuerte y poderoso, tanto que se creyó por encima del resto de animales, incluido su propio maestro, el Gato. En desigual batalla, el Gato no tuvo nada que hacer ni en fuerza ni en juventud, su fiereza le confería una peligrosidad extrema; entonces, cuando todos los preceptos que el mentor había depositado en el prominente aprendiz se habían venido en su contra, utilizó su secreto mejor guardado, esa parte del conocimiento felino que nunca explicó a su alumno, ese camino misterioso que cada maestro hace de su luminosa senda: el Gato trepó al árbol, ante el asombro del Tigre y de nada sirvieron sus rugidos, sus arañazos a la inocente corteza arbórea y su fiereza desmedida, su maestro quedó arriba y él, abajo...ya nunca más pudo alcanzarlo, pasando el mal alumno el resto de su vida en el suelo y su maestro el Gato, en las alturas."

(El Gato Y el Tigre. Cuentos Chinos)





De pequeña me encantaban los cuentos, y en especial aquellos que saciaban mi curiosidad y respondían de forma divertida a mis preguntas, me encantaba aprender diviertiéndome; incluso yo contaba cuentos a mis primos más pequeños en los que les enseñaba cosas como porqué los perros ladran y los gatos maullan (reconozco que aquí había más imaginación que realidad) y cuentos tan "famosos" de mi repertorio como "Lentejita" o " Tositín y el jarabe de la tos", este último aún sigue teniendo mucho éxito entre el público infantil e incluso fue usado para que mi casi centenario abuelo se tomara la medicación de la neumonía ¡Un buen cuento nunca pasa de moda! la verdad es que miro hacia atrás y mi vida está llena de cuentos, historias, relatos, curiosidades ¿Qué sería de nosotros sin esa válvula de escape que son los cuentos? no hay manera más hermosa de contar incluso tristes historias. 
Nací con una cardiopatía severa, una compleja insuficiencia cardiaca que dio muchos quebraderos de cabeza a todos, y es que me era muy complicado acatar instrucciones médicas porque no entendía qué era lo que me pasaba y porqué tenía que renunciar a cosas que otros niños realizaban con normalidad. Y ahí entraron en juego los cuentos. Personajes como Cory, Valvulina, Prolapso, Ciudad Coronaria, Ricardio Pericardio y los malvados Taqui y Cardias consiguieron convertir en cotidianidad una rareza congénita que lejos de hacerme rara ante los demás, lograron hacerme alguien muy especial a ojos de mis compañeros, e hicieron de mi la Reina de las historias, una Cuentista para el resto de mi vida.


...La vida en sí es el más maravilloso Cuento de Hadas...



EL LIBRO.

Es este un libro de cuentos y no tan cuentos, para niños y no tan niños. Ante la
curiosidad y la tenacidad infantil, poco podemos hacer excepto saciar la primera y aguantar estoicamente la segunda; ante un concepto nuevo siempre surgirá en el niño la duda, y con ella la pregunta ¿Y...por qué?, es innato en el infante saber para aprender, y es el deber de los adultos, enseñarles sin predicar, sermonear o aburrir. Es más bonita la Historia contada a base de pequeñas historias y se conserva por siempre en nuestra memoria si nos los enseña un cuento que una austera lección escolar. Nos dice Peluso, el Gato, que los cuentos son como el pan o las galletas rellenas de chocolate: algo completamente imprescindible para la vida humana y el normal crecimiento de las personas, y que Marieta, además, sabe untarlas con mermelada casera, la más rica de todas.
Por eso nos aconseja Peluso que destapemos el tarro y metamos dentro el dedo, y solo después podemos preguntar Y... ¿Por qué?




...La mayoría de las personas que caminarán detrás de mi, serán niños, por lo que mantendré los pasos cortos...



LA OPINIÓN DEL GATO.

Lo primero que llamó mi atención sobre el nuevo libro de Marieta Alonso, fue como casi siempre me ocurre, su portada; Un helado de cucurucho de tres sabores, una carabela, un hombre prehistórico y un perro, y en el centro de todo, la gran pregunta Y...¿Por qué?. Y como también viene siendo costumbre en mi, no pude esperar a comenzar la lectura para imaginarme las respuestas a tan incisiva pregunta; reconozco que todas disparatadas, absolutos despropósitos que hicieron que al leer los cuentos de Marieta, sus preguntas y respuestas me parecieran más hermosas todavía
¡Cuánto he disfrutado, pero cuánto! Con su libro anterior, ¿Habla usted cubano? descubrimos a una Marieta divertida, campechana, sencilla, una narradora elegante y locuaz que nos contaba historias tanto de aquí como allende los mares, relatos cómicos, trágicos, cotidianos  y extraordinarios, pero todos ellos con un sentido del humor ácido en ocasiones, dulce en otras, que nos conseguían arrancar una sonrisa aún cuando cabía la lágrima entre risa y risa. Con este segundo libro, la autora nos hace sentir niños de nuevo, relatándonos historias que si no las hemos vivido tal cual, se asemejan asombrosamente a las vividas por cada cada uno de nosotros. Preguntas que para un adulto pueden resultar absurdas y hasta incómodas, en labios de un niño se convierten en lógicas ¿Cómo es que nadie las había preguntado antes? si yo fuera niña, me haría esta pregunta, es más, se que cuando fui niña, me hice esa misma pregunta más de una vez.
Pero la magia del libro de Marieta no está en la pregunta, si no en las respuestas que un adulto da a la curiosidad infantil, y hay que hacerlo respetando al niño, que ni es tonto ni se va a conformar con cualquier patochada o trola que le queramos contar; y ahí surgen los preciosos relatos de la autora hispano-cubana.
Marieta es una cuentista nata, su capacidad para convertirse en niño y
preguntar y razonar como lo haría un chiquillo de verdad, emociona y te crea un hormigueo en la barriga al sentirte de nuevo pequeña y recordar ese lenguaje directo, impreciso, irresoluto, pero salido del corazón que todos tuvimos cuando fuimos niños y que la mayoría perdieron hace ya mucho; habla y piensa como un niño, pero no duda cuando ha de cambiar de registro y adoptar el papel de adulto que contesta a un párvulo, pero de un adulto que recuerda que fue niño y como tal, apreciaba la sinceridad, la claridad y ese toque de imaginación que todo crío necesita por muy serio que sea el tema a tratar. Enseñar y divertir.
Alonso Más crea con un sencillo lenguaje, pero sin dejar lugar a dudas, ni en la forma ni el fondo, unos relatos preciosos, cortos y cargados de sentimiento y dulzura. Desde el origen de los helados, el origen el fuego, el viaje de Colón o las pretensiones del Gato Pelusa, la autora trata desde un punto de vista infantil, temas tanto importantes como trascendentales -para un adulto- sin perder un ápice de emoción en el camino.

 Sentirse niño de nuevo solo es posible si nunca has dejado de serlo.



...Estamos habitados por libros y por amigos...



Y...¿POR QUÉ?
Marieta Alonso Más

ISBN: 978-84-943808-9-1


Directora Editorial: Chiqui Lorenzo

Blog de la autoraFacebook


 Imágenes del texto:  ©Yolanda T. Villar



Una Reseña de Yolanda T. Villar

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS


jueves, 3 de diciembre de 2015

ENTREVISTA CON...Marieta Alonso Más



(Foto de Ángeles Alonso Más)



GATO TROTERO: Es un placer contar con usted Marieta en este Tejado, ha sido una grata sorpresa conocerla y leerla. Bienvenida. 
MARIETA ALONSO: Bien hallada, Yolanda. El placer es mío. Eres encantadora.  Comprendo que en una entrevista el trato debe ser exquisito, pero y ¿si nos habláramos de tú?  

GT: Marca de la casa, entre un escritor y un Gato con aspiraciones a literato , este no puede por menos que usar el Usted como muestra de admiración... Un primer libro que ya va por su tercera edición, hoy en día esto es ya todo un logro Marieta; pero usted ya había publicado anteriormente sus cuentos en diversas antologías y revistas ¿Es distinto el sentimiento que despierta publicar un libro en solitario a publicar “acompañada”? ¿Es la sensación de escribir tan poderosa que no importa cómo se publique mientras su trabajo sea publicado? Tal vez publicar no sea la meta… 
M.A: El sentimiento de ver publicado mis primeros cuentos en antologías, en revistas, fue una mezcla de alegría, de orgullo, de llegar a creer en mí, de estar arropada. Tras ese paso me entró el gusanillo de publicar en solitario que, fue algo indescriptible, algo difícil de olvidar, me daba pudor tocar el libro, darle vueltas entre las manos, leer mi nombre como si fuera el de otra persona La meta. No pienso en ello, ando el camino, quiero pensar que al escribir realizo un gesto de amor y que ese gesto es correspondido por quienes me leen. 

GT: Nació usted en Cuba, sin embargo llegó a España en 1971, cuando la situación de este país no era ni por asomo lo que es ahora; pero usted salió de un país con régimen comunista (y militar) y llegó a otro con régimen fascista (y militar), dos Dictaduras, dos culturas distintas pero con situaciones similares: la libertad brillaba por su ausencia. Joven, mujer, con aspiraciones, creativa ¿Notó usted en un primer momento ese cambio entre ambos países? era usted una veinteañera que quería ir a la Universidad ¿Qué supuso para usted aquellos primeros años en España?  
M.A: Mi padre era español, de Valladolid y mi madre cubana de familia catalana y gallega. Al ser hija de dos culturas en mi casa comíamos unas veces cocido y otras, arroz con frijoles negros. Al llegar aquí estuve arropada por mis tíos y primos paternos. Mis padres quedaron en Cuba. Nos reunimos diez años más tarde. En un primer momento todo mi esfuerzo se centró en la búsqueda de trabajo, fue más tarde cuando me matriculé en la Universidad Complutense de Madrid, trabajando de día y estudiando de noche. Me preguntas si noté diferencias entre ambos regímenes; sí, por supuesto. Uno estaba en plena efervescencia dictatorial y el otro iba de capa caída, la cartilla de racionamiento en uno, era algo del pasado, y en otro, de plena actualidad. Aquellos primeros años supusieron para mí, racionalizar las ilusiones y responsabilizarme con la situación que me había tocado en suerte. 

GT: Por esa misma razón, usted vivió la transición española y los cambios políticos y sociales que surgieron en España, y los vivió de primera mano (como todo universitario de entonces) nos vio a los españoles cambiar a pasos agigantados según los más conservadores, y a pequeños pasos según los progresistas. Había una frase que a modo de mantra se repetía por doquier entonces ¡España, quién te ha visto y quién te ve! Y usted Marieta ¿Cómo ha visto a este país cambiar, lo ha hecho de verdad, estamos dando pasos hacia atrás en lugar de avanzar? ¿Todo esto influyó en sus letras?  
M.A: La transición española la viví de primera mano. En aquel momento se dejó la pasión para los encuentros amorosos e imperó el raciocinio entre los políticos y el pueblo. No sé si los pasos que se dieron en aquel entonces fueron a ritmo de conga o de bolero, pero sí sé, que por vez primera en mi vida, pude votar. Cuando dos personas hablan sin miedo, desde posturas diferentes, sin que ninguno de los dos vaya a la cárcel, para mí, eso es libertad. Y en libertad siempre se debe avanzar. ¿Qué me influye? Todo, pero creo que le doy más protagonismo en mis relatos al idioma, a las relaciones de pareja y de familia, a la nostalgia, a la vida de todos los días... 
  
GT: Se dice que los españoles somos el único pueblo del mundo que no siente orgullo de su país, pero sin embargo cuando marchamos fuera, también somos el único país que muere de morriña.  A la vista está, o mejor dicho, a la lectura me remito, que no solo somos nosotros los que extrañamos el lugar que nos vio nacer; usted siente un gran arraigo por Cuba, por sus costumbres, sus gentes, sus historias ¿Le fue muy difícil decir adiós? Hoy en día ¿Qué siente por cada uno de sus hogares, sigue habiendo una patria y un país de adopción, o esos términos se fundieron hace tiempo en un solo?  
M.A: Voy a contarte un secreto. Mi padre emigró con dieciséis años y vivió sesenta años en esa hermosa isla, añorando a España, cada día; al regresar a su tierra, se pasó quince años extrañando y hablando de Cuba, cada minuto del día. ¿Difícil? No fue fácil decir adiós a tus padres, a tus amigos, a tus libros, a la orquídea que sembraste, pero hoy entre los de allá, los de acá y los de acullá, me siento en perfecta armonía en Madrid, que es donde tengo mi hogar.   

GT: ¿Habla usted cubano? es su primer libro, sin embargo en él se refleja una sabiduría y una destreza narrativa que solo dan los años de escritura y conocimiento de su entorno ¿Cuánto le debe a esos cuentos publicados aquí y allá, a lo largo del tiempo, en este aprendizaje, en su soltura al escribir? 
M.A: He estado siete años en los Talleres de Escritura Creativa de Clara Obligado. Si sé escribir cuentos se lo debo a ella. ¿Habla usted cubano? se publicó dentro de la Colección El pez volador, es el primero, el que da paso a otros tantos buenos escritores, compañeros del mismo Taller. 
  
GT: Sus cuentos hablan de gente de acá, de allá, unos son jóvenes, otros ancianos, unos mejor situados, otros con más pesares sobre su cuerpo y su alma, pero todos ellos son personajes que hablan y se mueven con una gran naturalidad, tanta que dejan de ser personajes para ser personas. Y eso lo consigue usted en la mayoría de los casos en tan solo una página… ¿De dónde viene esa inspiración, de dónde saca usted a sus protagonistas: de los recuerdos, de la experiencia, de la observación?  
M.A: De la mezcla de esos tres componentes que señalas: recuerdos, experiencia, observación. Otro secreto. Me encanta escuchar conversaciones ajenas, en el autobús, en el metro, en la calle 

GT: Leyéndola, una se da cuenta de que no somos tan distintos unos de otros, que ni siquiera la distancia ni la situación social nos separa tanto como podríamos pensar; el ser humano, viva donde viva, tiene las mismas preocupaciones y se ha de enfrentar con los mismos miedos: la familia, el trabajo, la pareja, la política, la juventud, la vejez, la comida, la soledad. Excepto el idioma o las variantes del mismo, el resto parece ser igual en un lado que en otro del planeta ¿Qué nos une y qué nos diferencia, en este caso, a cubanos y españoles? Sus cuentos en este libro no hacen diferencia alguna, es más, si no miramos si la historia pasa en Madrid o en La Habana, nos sería muy difícil establecer a nosotros mismos un lugar específico. 
M.A: Entre cubanos y españoles las diferencias son tan sutiles que hay que buscarlas con lupa. En general, creo que los seres humanos tenemos iguales preocupaciones, los mismos defectos, idénticas virtudes, parecidas reacciones, cuerpos semejantes, aunque a algunos les luce más que a otros. Se dice entre los cubanos que el que no tiene de español, tiene de carabalí, o de los dos

GT: Da igual el país o el continente donde nos encontremos, el ser humano es un ser social aunque la mayoría de las veces no sepa vivir en sociedad, aún así lo que sí es innato en él es la capacidad y necesidad de comunicarse. Usted ha elegido la escritura para hacerlo ¿Qué sería de Marieta si no pudiera expresarse a través de sus cuentos, de sus historias?  
M.A: Que los hombres tengamos la capacidad y la necesidad de comunicarse, es lo mejor que nos ha podido suceder. Sería muy triste un mundo silencioso, sin dimes ni diretes, sin compartir sapiencias populares y científicas. Mi personaje de ¿Habla usted cubano? se moriría de aburrimiento, sin poder hablar de lo sucedido a la hija del amigo del vecino. Creo que la escritura me eligió a mí, y no ceso de darle las gracias, porque me ofrece muchas cosas buenas, entre ellas, el haberte conocido. 

GT: Eso le aseguro que es mutuo, pero volviendo a las letras ¿Hacia dónde va la Literatura hoy en día, Marieta? ¿Qué nos espera en un futuro inmediato? Renovarse o morir, cierto, pero ¿Morirá alguna vez el libro tal y como lo conocemos hoy en día? Si las editoriales, si el mercado, si las tecnologías  no se ponen de acuerdo entre ellos ¿Qué será del escritor Marieta? 
M.A: Es difícil y arriesgado predecir el futuro pero como soy optimista por naturaleza, creo que mientras haya un niño, un joven, un anciano que al leer levante la vista, y sueñe; habrá libros, escritores, editores y lectores. 
  
GT: Su libro es una auténtica Clase Magistral sobre la cotidianidad de las personas, sobre sus más básicos quebraderos de cabeza, ingenuos y simples a priori, pero que entrañan una complejidad emotiva sustancial ¿Es la gente de la calle más mordaz y sarcástica de lo que parece a simple vista? ¿Son el humor y el cinismo los terapeutas de los pobres? ¿Sin humor, nos quedaría algo por lo que levantarnos cada mañana cuando todo parece perdido? 
M.A: Con estas preguntas me has hecho recordar lo que un día dijo, más o menos, Charles Chaplin: “Ríe y el mundo reirá contigo; llora, y el mundo dándote la espalda, te dejará llorar”. 

GT: Una curiosidad antes de despedirnos Marieta, y es que cuando algo me llama la atención da vueltas en mi cabeza como un tiovivo ¿Por qué el cuchillo junto al título del libro? si sigo elucubrando yo misma y mis teorías al respecto formaríamos parte de uno de sus cuentos  sin duda: la loca confabuladora del pelo rojo. 
M.A: El título es el primer cuento del libro y el cuchillo forma parte del último que se titula “Al filo de una palabra”. Por cierto, me encantaría escuchar las elucubraciones y teorías de la loca confabuladora del pelo rojo, serían una gran fuente de inspiración.   

GT: Muchos dirían que más que inspiración sería un tormento.Y ahora sí, y sintiéndolo mucho, al menos por mi parte, he de despedirme ya y no puedo irme sin antes preguntarle por lo que le ronda de nueva por esa cabecita cuentista suya ¿Nuevo trabajo pronto a la vista? no desentrañe nada, pero denos una alegría con un nuevo libro en un futuro no muy lejano. 
M.A: Escribo para los amantes de mis cuentos en los Blogs ¿Habla usted cubano? y Cuentos de Marieta. ¿Qué me ronda cuando arrugo el entrecejo? Varios cuentos para publicar y el afán de dar el salto hacia la novela.
     
GT: Muchas gracias por brindarnos su tiempo y abrirnos su corazón. Un placer haberla tenido aquí y le deseamos muchos cuentos en su camino. 
M.A: Muchas gracias por tu generosidad al brindarle apoyo a escritores tan desconocidos como yo. Un abrazo inmenso para ti y para todos aquellos que lean esta entrevista.   



Una entrevista de Yolanda T. Villar
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