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miércoles, 26 de julio de 2017

MEDIDA POR MEDIDA. XVIII Festival de Teatro de Olite

¿Cuántas veces, en los últimos años, no nos hemos sorprendido de las acciones delictivas de muchos hombres y mujeres, antes amados por el pueblo, y que ahora cargan sobre sus conciencias una infinidad de delitos por tráfico de influencias, cobro de comisiones, financiación ilegal...? Lo vemos en todos los partidos políticos, nadie escapa a la negra sombra que arroja ese bello ser polimorfo llamado Poder cuando vuela libre sin que nada ni nadie lo retenga ni someta a control...
Teniéndolo todo (apoyo social, reconocimiento público, posición profesional destacada...), todo lo empeñan por conseguir alcanzar sus propósitos más oscuros, creyéndose más listos que nadie, mucho mejores que los demás, dignos moradores del monte Olimpo, aquella residencia destinada a los dioses desde donde éstos observaban y manipulaban los destinos de los mortales...

Hace aproximadamente un año, los miembros de la compañía InExtremis Teatro realizó la primera residencia convocada por el Festival de Teatro Clásico de Olite, una apuesta por encerrarse durante quince días en una de las aulas del colegio de la localidad para estudiar un texto, el que eligiesen, y compusiesen un pequeño montaje de quince minutos para mostrar a un reducido público. No había más pretensiones. Sin embargo, de aquella experiencia surgió un proyecto que se forjó seriamente, atraídos por la potencia del texto elegido, Media por medida, de William Shakespeare. Unos meses después se alzaron con el Premio Gayarre al Mejor Proyecto Escénico de 2017 convocado por el Gobierno de Navarra. Dicho reconocimiento les proporcionaba apoyo económico para la producción y promoción del montaje, así como su representación en varias localidades de la comunidad foral con estreno en Pamplona.

La tercera jornada del Festival de Teatro de Olite acogió esta obra escrita por Shakespeare en torno a 1.604. Se trata de un drama que comienza con la marcha del Duque de Viena a unas labores diplomáticas al extranjero y con la elección de Ángelo, un magistrado famoso por su firmeza en la aplicación de las leyes y por su ejemplar fama de insobornable, como persona encargada de la gobernanza de Viena por designio personal del duque. En paralelo, un joven llamado Claudio, es apresado por haber dejado embarazada a una joven. Ángelo, para demostrar que con su llegada al poder la ley será firmemente aplicada, decide condenar a muerte a Claudio en dos días. Cuando Isabel, la hermana novicia del condenado, se entera de la sentencia del nuevo regidor, decide acudir ante Ángelo para pedir clemencia por su hermano. El sustituto del duque, atraído por la belleza de la joven Isabel, le plantea que le entregue su cuerpo a cambio de la vida de su hermano. A partir de entonces, la trama adquiere una enorme intensidad, tanto por las escenas que nos muestra el bardo inglés, como por la profundidad moral de las mismas.

El conjunto de los actores (Txori García Uriz, Leire Ruiz, Iratxe García Uriz, Juan Sansegundo y Oier Zúñiga) dan vida de manera muy notable a unos personajes complejos, llenos de claroscuros, tocados todos de una aparente luz pero que, a medida que avanza la obra, muestran un lado siniestro según sus intereses (la lascivia, el poder, el sexo, rehuir al mal destino, la puesta a prueba de los hombres, la repatriación de la honra...)

José Padilla, el director del montaje, adapta de una manera muy acertada un texto potente, complicado de llevar a escena, pero que en sus manos se muestra completamente eficaz en la transmisión al público de sensaciones y emociones, con una escenografía sobria para centrar la atención de los asistentes en la evolución psicológica de los personajes.

Medida por medida, que seguramente sea un título extraído directamente de la Ley del Talión,  aún con una carga cómica evidente manifestada con alguno de los personajes secundarios que aparecen salpicados durante la trama, es un drama que viene a mostrar que el ser humano, por muy recto que sea, por muy ejemplar que sea su conducta, puede caer en la perversión de sus principios y en la corrupción de su moral. Es una reflexión lúcida que actúa como un espejo frente al espectador, mostrándole ese lado oscuro que todos podemos manifestar en algún momento de nuestras vidas, y al que no podemos sentirnos ajenos, pues en ocasiones, algunas de ellas cuando somos llevados al límite, nunca se sabe cuál va a ser nuestra reacción. ¿Hasta qué punto respetamos las leyes que nos otorgamos? ¿Deberían existir salvoconductos a dichas leyes? ¿Qué pesa más, la Ley que disponemos o nuestro interés, aunque se contravenga a ésta? Sea como fuere, con este texto Shakespeare demuestra cúan necesaria y esencial es su aportación a la Literatura Universal y a la propia civilización humana, pues no hay nada mejor que mirarse hacia adentro con un ojo crítico para adquirir una evolución en positivo sabiendo sacar las conclusiones adecuadas.



COMPAÑÍA
InExtremis Teatro

DIRECCIÓN
José Padilla

REPARTO 
Txori García Uriz, Leire Ruiz, Iratxe García Uriz, Juan Sansegundo, Oier Zúñiga

EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO 
Ayudante de dirección: Ana Maestro Juan
  Iluminación: Koldo Tainta
Escenografía y vestuario: Sandra Espinosa

Espacio Sonoro: Gorka Pastor
Producción Ejecutiva: Ángel García
Distribución: Dos Hermanas Catorce



Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

martes, 30 de agosto de 2016

TRABAJOS DE AMOR PERDIDOS - FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE OLITE


Para describir el amor se necesitarían un elevadísimo número de muestras, tantas como personas en el mundo lo experimentan, pues existen tantos tipos de amor como parejas enamoradas. Tratar de escapar a su llamada ha constituido siempre una prueba manifiesta de control físico y emocional en muchas culturas. Aquellos que lo consiguen son gentes firmes y de gran fortaleza ánimica pero, qué duda cabe, pierden la oportunidad de experimentar una de las sensaciones interiores de felicidad más plenas que puede sentir el ser humano. Que se lo digan a todos aquellos que intentaron escapar de su atracción y no lo consiguieron...

El broche final al Festival de Teatro Clásico de Olite llegó de la mano de la Fundación Siglo de Oro, que trajo hasta el escenario de La Cava una de las primeras obras de Shakespeare, un texto fresco en el que se intuye la forja de la gran personalidad del dramaturgo inglés como autor de teatro. No obstante, estamos ante una obra que pretende atraer la atención del público desde el inicio, y cuyos personajes se encuentran entregados a desenmarañar la madeja de hilos y atracciones que, unos y otras, sienten entre ellos. Las grandes cuestiones vitales vendrán con la madurez literaria de Shakespeare, pero el sentido del ritmo y el control de los tiempos escénicos son muestra inequívoca de la autoría del consentido del The Globe.


En esta historia, el Rey de Navarra y algunos de los más distinguidos miembros de su corte deciden recogerse en un castillo para, engrandeciendo y ensanchando los muros de su mente, su alma y su moral, hacer de Navarra un reino que asombrará al mundo. A ello se entregan con vehemencia, hasta el extremo que entienden que, cuanto mayor sea el sacrificio, mayor será la recompensa. Por eso, deciden ir más allá y se obligan a dejar a un lado cualquier tipo de atracción por el sexo contrario, entendiendo este gesto como una clara muestra de su imperturbable decisión y de la solidez de sus principios. Sin embargo, la llegada de la Princesa de Francia y varias de sus doncellas al castillo, en visita al reino de Navarra, pondrá en serias dificultades el noble compromiso de tan loables caballeros. Será entonces cuando comiencen los enredos entre los personajes, sus flirteos, sus juegos de diálogos, y una serie de embrollos y situaciones cómicas que despertarán innumerables carcajadas a lo largo de toda la obra.


En esta ocasión, la dirección es cosa de cuatro manos, las de Tim Hoare y Rodrigo Arribas. Entre los dos, consiguen una propuesta muy bien elaborada, un conjunto estéticamente cuidado y armonioso, una puesta en escena original y un respetuoso trato a la atrevida adaptación del texto realizado por José Padilla. La escenografía es muy atractiva, pudiendo hallar el espectador, gracias a un preciso juego de luces, un tupido bosque navarro o un regio salón de pilares en una acertada composición (que juega con la perspectiva y los puntos de vista desde la platea) creada a partir de unos listones de madera levantados del suelo.
El elenco de actores desarrolla su labor con precisión, demostrando que tienen sus respectivos papeles en la palma de su mano, controlando sus emociones, sus ímpetus, sus silencios y toda la paleta gestual, amplia y pintoresca, que los personajes requieren para rescatar sus corazones apasionados de la fría coraza de hielo en la que tratan de envolverlo.
Y es que el amor es capaz de imponerse a la mayor de las inclemencias, vengan de donde vengan y tengan la motivación que tengan. Éste es el mensaje que William Shakespeare trató de mandar a sus coetáneos cuando comenzaba a hacerse un hueco en la Historia Universal. El mismo mensaje, renovado y accesible, es el que nos tratan de acercar desde la compañía Siglo de Oro: una propuesta útil, perfectamente engranada, que garantiza dos horas  de entretenimiento de calidad a nivel escénico y técnico, y que nos permite descubrir a un Shakespeare diferente, un Shakespeare que, a pesar de ser novel, demuestra que el teatro formaba parte del torrente que recorría sus arterias y llegaba a su mente con claridad pero al mismo tiempo en creativa ebullición. Les pasa a los genios.




COMPAÑÍA
Fundación Siglo de Oro

DIRECCIÓN
Tim Hoare - Rodrigo Arribas

REPARTO 
Javier Collado, Montse Díez, Jesús Fuente, Alicia Garau, Jorge Gurpegui, Julio Hidalgo, José Ramón Iglesias, Alejandra Mayo, Sergio Moral, Raquel Nogueira, José Luis Patiño, Lucía Quintana y Pablo Vázquez

EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO  
Adaptación: José Padilla 
Diseño de Escenografía y Vestuario: Andrew D. Edwards 
Diseño de Iluminación: Alberto Yagüe 
Composición Musical: Xavier Diaz-Latorre 
Coreografía: Tanja Skok 
Caracterización y Coordinación de Diseños:  Susana Moreno 
Construcción de Escenografía: Utilería-Atrezzo, S.L. 
Taller de Vestuario: Rafael Solis 
Adjunta de Dirección: Verónica Clausich 
Asistente de Dirección: Grainne Dromgoole 
Asistente de Coordinación de Escenografía: Anna Gil 
Dirección Técnica: Carlos Barahona 
Espacio Sonoro: Oscar Laviña 
Asistente de producción: Raquel Navarrete 
Dirección de Producción: Fundación Siglo de Oro
 

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Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS