viernes, 3 de agosto de 2018

TARTUFO EL IMPOSTOR - XIX FESTIVAL DE TEATRO DE OLITE 2018

Se programó para la siguiente función del Festival de Teatro de Olite una de las obras cumbre del teatro francés: el Tartufo, de Moliere. Tan grande es la fama de este personaje universal, que cuando nos queremos referir a una persona falsa e hipócrita, aún hoy utilizamos como sinónimo su nombre, Tartufo, para definir con una sóla palabra un modo de ser y de estar en la vida cuando se es sibilino, oscuro, un impostor. Recuerdo que la primera vez que vi esta obra fue en el instituto, en una grabación personal de uno de los profesores, protagonizada por Agustín González e ideada para emitirse por Televisión Española en aquellas benditas locuras que por aquel entonces les concedían a los amantes de la cultura que tenían peso dentro del Ente Público. Qué atrás quedó (se estrenó en 1.984) y qué lástima que ahora no exista nadie ahí adentro que quiera continuar aquella senda marcada para ofrecer al gran público un acceso sencillo y a la vez cuidado a este arte efímero llamado Teatro en horario de máxima audiencia.
Esta historia nos introduce en el interior de la familia Pernelle, un clan aburguesado y ocioso compuesto por el padre, Orgón, su mujer, Elmira, su hija y el novio de esta, Mariana y Valerio, y la criada de todos ellos, Dorina. Entre ellos hay dos grupos rivales: los que adoran a Tartufo, como Madame Pernelle y Orgón, ante cuyos ojos es un ser servicial, condescendiente y altruista que se preocupa por el bienestar de la familia, y el resto de miembros, que ven en él a una cobra que aguarda enroscada sobre sí misma el paso de algún estúpido ingenuo para, tras una embaucadora danza, poder abalanzarse sobre él y de una rápida mordida, someterlo para siempre a sus designios. Para cuando Tartufo aparece, la intención de Orgón es casar a su hija Mariana con éste, ya que considera que no existe nadie mejor para casar a su hija. Sin embargo, ella ya tiene prometido, Valerio, y junto a él tratará de hacer lo que sea para oponerse a la voluntad de su padre. Entre tanto, comenzarán a darse unas situaciones que mostrarán al espectador quién lleva razón en la interpretación de la forma de ser: si el padre, o todos los demás. Y, de alguna manera, nos podremos ver identificados a nosotros mismos, o ver a personas de nuestro entorno, reflejados en las personalidades de los distintos personajes que se dan cita en la obra, pues Tartufos los hay en todos los sitios.
A pesar de que el personaje del que todos hablan no aparece hasta la tercera escena, el espectador toma conciencia del tipo de persona que es: alguien que no deja indiferente, al que amas o al que odias. Pero no sólo Tartufo nos hará reflexionar acerca de la doble moral que muestran algunas personas en nuestro entorno familiar o laboral. No hay que perder de vista que también existen muchos Orgones que son unos crédulos o que se dejan influenciar por otras personas hasta tal punto de poner en riesgo todo lo que aprecia. Es más, si no existiesen éstos, no habría lugar a las fechorías de aquellos.
En el plano interpretativo, destacan tres personajes por encima del resto del elenco en esta adaptación: el sibilino Tartufo, de Alejandro Albarracín, un conquistador nato (en este caso claramente enfocado hacia las bajas pasiones respecto del original, tendente también al misticismo) dispuesto a tejer cuantas telas sean necesarias en torno de sus víctimas para devorarlas sin piedad ni remordimientos; el estúpido Orgón, de Vicente León, que de tan crédulo y ciego jugará con el futuro de toda su familia, pero que llega a dar pena por bobalicón y desquiciada estulticia; y la sorprendente Dorina, de Esther Isla, una avispada y lenguaraz criada que estará en todas las salsas tratando de dar puntada  e hilo a todas las situaciones en las que se haya presente con una comicidad muy destacable.
La sobriedad de la puesta en escena, apenas un entarimado discontinuo que se proyecta sobre el escenario y hace las veces de paredes, es compensada con el juego de colores tanto de vestuario como de iluminación, ya que el rojo y el azul-verdoso están siempre presentes durante todo el montaje, siendo el primero el que determine a Tartufo y sus seguidores, y el verde-azulado para sus detractores. Resulta curioso que en una escena en la que Elmira, la mujer de Orgón, decide seducir a Tartufo para mostrarle a su marido la verdadera cara del impostor, aparece vestida fundiendo ambos colores en un vistoso vestido, tratando de mostrar sutilmente esa particular lucha entre el bien ey el mal.
Con esta adaptación del texto original, y haciendo uso de un lenguaje actual para facilitar su comprensión por el espectador pero sin salirse apenas de la esencia del libreto, la compañía Venecia Teatro consigue renovar este texto de un modo efectivo, resaltando los pasajes más irónicos y cómicos y planteando un posible final alternativo (el original de Moliere nunca se publicó puesto que fue obligado a cambiarlo para no afectar a las clases sociales que podían verse reflejadas en la obra) que queda impecablemente incluído en este tiempo en el que nos toca vivir, en el que demasiados Tartufos han alcanzado cotas demasiado altas en las esferas de poder.
Sin duda, y a juzgar por los aplausos que recibieron por parte del público, será una de las obras que vayan a quedar en el recuerdo de esta presente edición.



COMPAÑÍA
Venezia Teatro S.L.U.
 
DIRECCIÓN Y VERSIÓN 
José Gómez-Friha

REPARTO
  Alejandro Albarracín, Lola Baldrich, Vicente León, Nüll García, Ignacio Jiménez, Esther Isla

 
EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO 
Versión: Pedro Villora
Distribución: Fran Ávila
Producción: Venezia Teatro S.L.U.
Diseño de vestuario: Sara Roma
Confección de vestuario: Rafael Solís
Diseño e iluminación: Marta Cofrade
Espacio escénico: José Gómez-Friha
Realización vestuario: Rosalía Lago
Ayudante de dirección y producción: David Alonso
Estilismo del cartel: Alicia Barón
Diseño gráfico, cartel: María Lacartelera
Prensa: Josi Cortés.


Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués


©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

14 comentarios:

  1. Hola! hace años y años que leí la obra de teatro original y, a pesar de ser bastante niña, me gustó y me llamó la atención. No la he visto nunca representada y no dudo que tuvo que ser todo un lujo ver esta adaptación. Besos!!

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    1. La primera vez que yo la vi fue en televisión, en los míticos estudio uno que hacían en la tele, en la llamada VHF 😅 en blanco y negro, me acuerdo que me encantó, es que me pareció divertidísimo el personaje y era una nana petana cuando lo vi, fascinante lo mires como lo mires; luego leí el libro, he visto la representación, pero como aquella primera vez ninguna.

      Besitos 💋💋💋

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  2. Tuve la oportunidad de entrevistar a Lola Baldrich y me parece, además de una gran actriz, una mujer maravillosa. Sin duda, me encantaría disfrutar de esta obra.
    Un beso :)

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    1. Lola es maravillosa, yo la conocí en la época de médico de familia y me pareció una tía fenomenal, me gusta más como actriz de teatro que de cine y como cantante, lo siento, pero 🎶los amigos de mis amigas...🎵 No hacían justicia a su talento 🤗

      Besitos 💋💋💋

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  3. hola,
    nunca he visto esta obra de teatro, y ademas con este elenco.. jo, que envidia tengo.
    Besotesssssss

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    1. Reconozco que somos unos privilegiados al poder asistir a todas las funciones del Festival de Teatro de Olite, somos la verdad muy afortunados 🍀

      Besitos carinyet 💋💋💋

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  4. Hola Yolanda!! Me tengo que animar más con ver y leer teatro, me anoto esta obra que por lo que cuentas tiene muy buena pinta. ¡Estupenda reseña!! Besos!!

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    1. Yo leo teatro a menudo, pero como verlo in situ, verlo representado sobre el escenario, eso no tiene precio 😍😍😍

      Besitos cielo 💋💋💋

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  5. Me gustaría verla pues pinta genial y esos trajes son tan bonitos pero donde vivo ver algo de esto es muy excepcional, cosas de vivir alejada de la civilización.

    Besos =)

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    1. No es justo que porque uno no pueda vivir en una gran ciudad donde hay teatros no pueda tener la oportunidad de ver una obra teatral sin desplazsrse siempre hsy recintos dónde se puede celebrar incluso al aire libre, pero también se puede celebrar en colegios, campos de fútbol, en un polideportivo...solamente falta que las autoridades pusieran de su parte.

      Besitos 💋💋💋

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  6. Es mi pasion oculta! la pintaza es genial! besitos!

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    1. Es fantástico, la puesta en escena es maravillosa, pero ya no solamente de esta obra en concreto sino es que todo el festival está muy currado, las obras muy seleccionadas, es de verdad maravilloso y es una pena que no esté en esta ocasión compañías teatrales como Ron Lala 😉

      Besitos cielo 💋💋💋

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  7. Hola!

    Qué bonito que nos des a conocer obras de teatro, al igual que los libros :)
    Personalmente, no conocía de la obra pero con tu manera de contarla, me llama mucho la atención

    Gracias por esta entrada

    Besos

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    1. El teatro hay que vivirlo, hay que sentirlo, hay que disfrutarlo, dejarse llevar, subirse a las tablas sin ni siquiera moverse de la butaca ¡es que es fabuloso! me extraña tanto cuando alguien dice: no me gusta el teatro, porque yo me pregunto ¿de verdad has sido a ver una buena obra de teatro? 🎭😉

      besitos 💋💋💋

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