viernes, 22 de diciembre de 2017

ÉRASE UNA VEZ...Una Navidad movidita y una cena embarrada.

Bueeeeno, pues la Navidad ha venido y todos sabemos como ha sido ¡La lotería y los catálogos de juguetes nos la han traído! y como en este blog somos de contar las cosas muy a nuestra manera, hemos decidido que no hay mejor forma de desearos unas Felices Fiestas que con un "Érase" muy especial: con un Relato (verídico) con el que quedé finalista en un Certamen Literario hace ya un lustro.
Lo dicho ¡Feliz Navidad a todos! y cuidado con lo que os dan de cenar estos días...





¡Ya era Navidad otra vez! y un año más había vuelto a caer en 24 y 25 de diciembre ¡Mis primos se quedaron alucinados cuando les conté mi descubrimiento! todos los años la Navidad caía en el mismo día, qué cosas. Y como toda Navidad en mi familia, no había fiestas que se preciaran si no comenzábamos con una matanza; si, como suena, asesinatos en familia con premeditación y alevosía, no con nocturnidad porque como éramos tan mafiosos, pues no teníamos pudor en matar a plena luz del día ¡Vaya familia! Yo me había hecho hippie y comunista ese verano, antes también fui del "maquis" pero lo de echarme al monte no me iba mucho, demasiados bichos y sin tele para ver Verano azul, así que pasé de la clandestinidad del movimiento "maquis" al flower power Y La Internacional tocada con flauta y pandereta -para desesperación de mi madre, abuela y tía. 
Qué Navidad tan reivindicativa, con mi bufanda de flores y mis katiuskas rosas de mariposas, super hippie todo y con una bandera roja pero en lugar de hoz y martillo que no me gustaban mucho, yo llevaba una foto de los Pecos que regalaba la Super Pop ¡Haced el amor y no la guerra, hermanos, viva la Pasionaria y Pedro Marín! -gritaba yo a diestro y siniestro coreada por mis primos y compañeros de partido. 
De nada sirvieron las amenazas de mi abuela y de mi madre, ni todas las zapatillas del mundo poniéndome el culo rojo a alpargatazos lograrían que dejara que las clases opresoras y los caciques acabaran con el espíritu de amor y fraternidad que mi grupo y yo proclamábamos ¡No comáis animales, son nuestros amigos, no os convirtáis en antropófagos! -gritábamos- ¡Un animal muerto, un asesino suelto! Y luego comenzaba la retahíla de nombres y apellidos de todas las víctimas que aquel aciego día de matanza esperaban de cuerpo presente en la "cocina grande" para ser despiazados y triturados por las manos de ese Clan de asesinos ¡Que la muerte de Tocinito no sea en balde compañeros, venguemos a nuestro amigo! ¡Janice Joplin que estás en los cielos, santificado sea John Lennon, venga a nosotros tu Reino Jim Morrison, acoged en vuestro seno a nuestros amigos Lucas, Segis y Manolo! -decía yo- ¡Alabado sea Carrillo! -contestaban mis feligreses. 
Después de una hora así y viendo que la carnicería seguía adelante y la Fe de mis seguidores flaqueaba tras ser tentados por un bocadillo de jamón serrano, decidí pasar a la acción ¡Ya era hora de sacar la artillería! rauda y veloz fui a casa de mi otra abuela para coger "cigarros de la risa hippies", de esos que fumaban mis tíos y a los que yo llamaba "marijuanas" aunque en el estanco de la señora Justa los vendían con el nombre de "Sombra" y "Bisonte"; lo de dar risa seguro que era por los nombres porque a mi que no me digan, pero un cigarrillo que se llama Bisonte, es como un niño al que le ponen Buey, una guasa.
Y allí estaba yo, con la casette de "Sargent peppers lonely hearts club band" a todo meter en el radiocasette del coche de mi tío y una humera digna de un fumadero de opio londinense, gritando una y otra vez ¡Abajo el tirano, no más muertes de marranos! cuando mi primo pequeño empezó a vomitar el colacao del desayuno porque el muy burgués se había tragado el humo del Bisonte y más verde que una espinaca iba por las esquinas echando la primera papilla ¡Casi habíamos logrado que los mafiosos de nuestros padres pararan el holocausto marranil cuando el pequeño burgués de mi primo se vuelve del revés de tanto vomitar! y claro, nos dieron alpargata, bueno, me dieron a mi, pues mis primos resultaron ser menos "Tovarich" de lo que decían y más "afectos al Régimen dictatorial" pues al primer zapatillazo se rindieron y se comieron el dichoso bocadillo de jamón con el que los matarifes compraron su lealtad. 
Me quedé sola ante el peligro, como Gary Cooper en aquella película, y desarmada ante aquellos cuatreros sin corazón ni amor por las verduras, juré ante Jimmy Hendrix  que me volvería a echar al monte si era necesario antes que comerme a mis buenos amigos ¡ay mis cerditos bonitos! Y así fue como salí corriendo como las locas bajo la nieve, cantando a voz en grito "¡Libertad libertad, sin ira libertaaaaad! y comecé a abrir los corrales de mis vecinos para que ninguna gallina, gallo o conejo sufriera la misma suerte que Tocinito y el resto de la panda ¡Corred pequeños, sois libres, corred! -gritaba eufórica. Pero la que tuve que salir corriendo por patas fui yo, pues conforme mi vecina "La vieja grulla" vio a todos sus bichos sueltos por la era comenzó a gritar: ¡Como pille al desgracio que ha hecho esto lo mato, lo matoooooo" 
Llena de barro hasta las rodillas y con más hambre que los pavos de Manolo ¡Pobres pavos, seguro que a estos también les dieron matarile!- pensé- volví a casa de mi abuela corriendo como alma que lleva el diablo dispuesta a comer el jamón de algún cerdito que no conociera y que hubiera muerto por causas naturales. Un líder ha de saber cuando rendirse por el bien de sus tropas y por supuesto, por el suyo propio.
El silencio que había en la cocina era sepulcral, ya debían estar todos en el comedor zampando animales indefensos,  así que entré corriendo para echar un último vistazo a mis amigos muertos y pedirles perdón por comerme un trozo de algún pariente al que yo no conocía pero que respetaba, cuando de repente, sentí un líquido viscoso que me llegaba más arriba de las rodillas y que impregnaba todo de un olor dulzón intenso: me había metido dentro del lebrillo de la sangre para las morcillas. 
Allí estaba yo, dentro de un enorme recipiente lleno de sangre de gorrino con unas katiuskas llenas de barro y nieve y vaya a saber usted que más regalos tras haberme metido en el corral de los vecinos y apunto de vomitar, cuando mi abuelo que avivaba el fuego de la chimenea para poner a hervir aquella misma sangre en la que yo me había metido y de la que no me podía mover del asco que sentía, se echó las manos a la cabeza mientras repetía como un mantra: La abuela te mata, la abuela te mata, la abuela te mata...y dirigiéndose hacia mí con las manos por delante, cerré los ojos pensando que pasaría a hacer compañía a mis amigos de cuerpo y sangre presente, cuando me sacó en vilo del lebrillo y me limpió a cubos en el corral. Mi abuelo me hizo prometer que no diría nada de lo ocurrido, que él se encargaría de colar la sangre a otro lebrillo y que allí paz y después gloria, que si me iba de la lengua el que me pelaba el culo a zapatillazos sería él.
El pacto secreto incluía que yo me dejaría reñir estoicamente por mi abuela, madre y tías, para hacer tiempo y así poder él limpiar el lugar del crimen y deshacerse de las pruebas, y desde aquel momento, aquel suceso no había ocurrido nunca, nunca.

Mi abuela me dio jarabe de zapatilla por lo de los cigarrillos, mi madre me caneó dejándome la nuca rojo sangre (lagarto, lagarto...) y mis tías menearon la cabeza como signo de reprobación como si les hubiese dado un tontillo, yo comí jamón frito con patatas sabiendo que en toda guerra hay daños colaterales (Tocinillo, va por ti) y mi abuelo volvió al comedor como si nada hubiera pasado. Aquel día pasaría a los anales de la historia como Navidad sangrienta...y embarrada. 

Días después, cuando las morcillas estaban ya oreadas, comenzaron a freírlas  e invitando a los vecinos a degustar los primeros embutidos de la matanza comieron como si no hubiera mañana, mientras todos repetían : ¡Qué buenas os han quedado este año las morcillas, qué buenas, ya nos diréis el secreto! Y es que todo el mundo comió y alabó la morcillas de esa Navidad menos mi abuelo y yo, yo por motivos morales "o por tonterías de las mías" como decía mi madre,  y mi abuelo porque le atacó un extraño mal de estómago aquel año que hacía que las morcillas le sentaran mal y ante el asombro de mi abuela, decidió no probarlas.

El crimen siguió impune hasta veinte años después y ante un plato de morcillas una Navidad, mi abuelo y yo decidimos contar el suceso del lebrillo, las katiuskas y las milagrosas morcillas de aquel año...desde ese día nadie en mi familia come el embutido de la discordia.
¡Tocinito, por fin fuiste vengado! Amen.

 Yolanda Toledo Villar



©Yolanda T. Villar

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41 comentarios:

  1. Veinte años tuvieron que pasar para que el pobre Tocinto fuera vengado? Pero como pudiste dormir tranquila durante tanto tiempo? Acaso tenías a tu conciencia de vacaciones? Menuda pechá de reír me he pegado, Yolanda, eres única como las morcillas de aquel acaiago año. Besos

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    1. Ayyyy Marina!!! Por las caras que se les quedaron y las náuseas que les entraron, veinte años no son nada de espera, aquellos antropófagos vomitaron dos décadas de morcillas... La venganza es un plato que se toma frío. 😸😸😸😸

      Besitos 💋💋💋

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  2. Nunca me había reído tanto con un cuento de Navidad. Muchas gracias, que también hace falta soltar unas carcajadas. Entiendo que quedaras finalista aunque no sé por qué no ganaste, seguro iría para algún lacrimógeno relato.
    Todos tendremos un instante de recuerdo para Tocinito estas Navidades.
    ¡Feliz Navidad!

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    1. Hola Norah!
      En su momento fue un drama, pero con el paso del tiempo se ha convertido en un clásico navideño en mi casa, jajaja.
      Yo también creo que tenía que haber ganado... 😅😅😅😅

      Un besito, Felices fiestas!!

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  3. Feliz Navidad preciosa. Tú siempre tan personal a la hora de contarnos cualquier cosa jajaja
    Besos

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    1. Feliz Navidad preciosa!!!!
      Nada como unas buenas risas para alejar yuyus... 😸😸😸

      Besitos ❤️❤️❤️

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  4. ¡Divertidísimo y genial! Anímate a escribir más cosas, preciosa <3

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    1. Ay Tamara!! Es que muchos de mis "Delitos" no han prescrito y aún me van a desheredar 😸😸😸😸

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  5. Finalista nooo , de eso nada este cuento de navidad es ganador sin dudas ;)

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    1. Pues ya ves, ganó un cuento tristísimo de una abuelita y un espíritu o ángel guardián o algo así ¡Los cómicos estamos infravalorados! 😋😋😋😋

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  6. Que juerga llevo yo sola leyéndote.Tan divertida como siempre.
    Feliz Navidad preciosa!!!

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    1. Los payasetes somos así... 😂😂😂
      Un besito mi niña! 💋💋💋

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  7. Hola!! pues no he podido parar de reir con tus aventuras y desventuras de esas navidades reivindicativas. Lamento la de regañinas y tollinas que te llevaste esas navidades pero la verdad es que es digno de escribir un relato o incluso un libro. Besos!!

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    1. Lo de las regañinas era el colofón a toda trastada, si no te reñían es que la travesura había sido mediocre 😂😂😂

      Un besito cielo 💋

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  8. Holaaa!! Que bueno ha sido tu historia jajajaja. Me he divertido mucho mucho leyendo jajaja me has sacado más de una sonrisa.

    Un besiito

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    1. Como me dijo un maestro hace mucho:Si utilizara usted su ingenio para cosas útiles en lugar de tonterías...😸😸😸

      Besitos guapísima 💋💋💋

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  9. Hola!!
    Que peligro de familia pero que gracia me ha echo jjaja!!
    Ohh Verano azul, que recuerdos me trae, y los Pecos, que los escuchaba porque a mi madre le gustaban mucho :)
    Besinos y feliz navidad!!

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    1. Es que éramos muchos primos y lo que no se le ocurría a uno, se le ocurría a otro... Un día te contaré cuando mi amiga y yo nos escapamos para despedir a Los Pecos que se iban a la mili 😸😸😸😸

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  10. Hola guapetona!!!
    Que chulo el relato jeje!
    Aprovecho para felicitarte y desearte unas felices fiestas!!!!!
    Un besiño grande desde mividapor1libro.blogspot.com

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    1. ¡Esa tocaya bonita! ¡Oeeee! jejejeje.
      Felices fiestas cielo, disfruta mucho.

      Mil besitos.

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  11. Ay!! Creo que todos tenemos en algún sitio una familia mafiosa por el estilo... En Pollença mis tíos y primos siempre hacen matanzas una vez al año... engordan a 3 cerditos y ¡zas!... yo nunca he ido a ver como las hacen ni mucho menos las pruebo... de cada vez como menos carne y embutidos!!
    Y cuando era pequeña, mis abuelos, en Castellón tenían conejos y gallinas... ahí sí que era cómplice de como cada domingo degollaban y despellejaban a un pobre conejo para la paella...

    El relato es ¡muy tú!

    Aprovecho para desearte unas muy felices fiestas!! Un beso muy fuerte desde Mallorca!!! ;)

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    1. Lo mío con los animales me viene de lejos, ya ves, activista desde la infancia, jajajajaja ¡Animalistas de pacotilla los de hoy en día, esto si era luchar por la defensa de los bichos! y llevarse alpargatazos a diestro y siniestro...
      Nunca he podido comer carne a penas, no se si era por sugestión o por algú problema de digestión pero me ha sentado mal siempre...que bien.

      Un besito mallorquina de mi alma, disfruta estos días en compañía!!!!!!

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  12. Me ha encantado esta Navidad tan curiosa menos por lo de la matanza que lastima de animalillo. Felices fiestas !!! Y a por el 2018 !!!

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    1. Ayyyy mis pobres amiguitos!!! dichosos comedores de carne...jajajaja.
      Feliz Navidad y Mejor 2018!!

      Besitos.

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  13. ¡Hola guapa!

    A mí me da pena el animalillo, la verdad. Pero admiro tu capacidad de escribir, no sería capaz de hacer algo así :D

    ¡Besos!

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    1. Lo de los animalitos lo he llevado siempre fatal, no puedo...¡Feliz Navidad cielo!

      Besitos.

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  14. ¡Me encantó el relato!...jeje! Gracias por compartirlo con nosotros...Espero la sigas pasando bonito, un besote!

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  15. Mira que eres cuentista ¿eh? jajaja madre mía que rebelde y bicho eras de pequeña. Cualquiera de dejaba sola.
    Mis navidades antiguamente también eran así, matanza y a comer chorizos con huevos y patatas fritas por la noche jajaja yo decía que eso era de pobres. Y ahora mismo, me lo comería más a gusto...
    Que acabes de pasar unas felices fiestas preciosa
    B7s
    Ali - Leolalluviacaer

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    1. Yo creo que todos los niños éramos así entonces, al menos entre mis primos y amigos el que no se metía en un lío se metía en un cisco, jajajaja. Yo por entonces comía muy poco y a todo le ponía pegas, ni comía chorizos, ni morcillas, los huevos no me gustaban y solo comía patatas fritas y macarrones, jajajajaja. Pero nos lo pasábamos tan bien...

      Un besito rubia, que te quiero mucho.

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  16. Hola!!
    Qué bonito!
    Pasa una feliz Navidad!!
    Un besin :)

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  17. ¡Holaaa! Por fin puedo pasarme por aquí jejejejeje
    Un cuento genial para alegrar las navidades *-* Me ha gustado mucho la historia y me has sacado más de un carcajada ;) Espero que tengas unas fiestas maravillosas junto a la familia!!
    Un beso y nos leemos <33

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    1. ¡Hola guapetona!
      Las fiestas en familia ya no son lo que eran pero hija, la que tiene buen humor y poca vergüenza se divierte donde sea, jajajaja. Tendrías que vernos a mis primas y a mi, tan mayores ya y tan payasas como siempre.

      Un besito.

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  18. Me parto contigo Yolanda... y es que cuentas las cosas con un humor tan divertido y carismático que no puedo evitar tener la sonrisa tonta todo el tiempo... Ainnsss... ¡pobre gorrinos1 :)
    Un besazo enorme.

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    1. ¡Jajajajaja! gracias carinyet. Es que antes todo era un drama, pura intensidad ¿recuerdas cuando una se moría por cualquier cosa? si hija, el fin del mundo acechaba en las esquinas, jajajaja.
      Aquellos probres cerditos, y los conejos (los cuales a veces enterrábamos antes de que mi abuela los pusiera en el arroz, éramos muy devotos y penitentes)y las gallinas, aquellas pobres gallinas que hasta les robaban los huevos ¡sus futuros hijos acababan fritos! un drama, todo un drama.

      Un besito.

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  19. Qué buenos recuerdos tengo yo de esas matanzas de cuando era pequeñita. Pero tú...Jajaja, tú eres un ciclón. Feliz Navidad

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    1. Cuando nos ponían a las niñas a atar los chorizos según los metían en las tripas, para dejar constancia de mi descontento y mi asco, cada chorizo que ataba lo "santificaba" rezando lo primero que se me ocurría, cosas sin ton ni son y decía mi abuela: venga, sigue , que ahora te traigo un rosario y lo rezas también, sigue sigue...jajajajaja.

      Un besito carinyet.

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  20. mil veces compartido!!!!!!!!!!!gracias, abrazosbuhos y felicidades.

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