viernes, 26 de mayo de 2017

CAEN ESTRELLAS FUGACES de José Gil Romero y Goretti Irisarri




"Un cielo rojo… desciende lento tras las colinas sombreadas…
Quizás es la misma tarde de ayer que, entre sus atuendos, eligió un cromático atardecer púrpura, para yo escribir una prosa llena de leyendas y por unos momentos olvidar mi tristeza…
O tal vez es un firmamento de fiesta, diferente, en que las estrellas dejaron plagado de rosas carmesí, para ataviar la luna creciente…
No, no quiero pensar nada malo, y que todo se tiñó por culpa de este inmenso dolor que brota cada instante de mi alma… haciendo que las nubes lluevan lágrimas de sangre… sobre las ausencias que aún penan en el aire…
Pero nadie sabe bien, ni el viento, ni la montaña, ni las líneas más rebuscadas de esta poeta. Solo lo sabe el legendario algarrobo de mirada caída… que lleva una sabiduría milenaria por sus venas y mi historia… tallada en su corteza.
Si, la tarde fue misteriosamente roja, en lo que ahora es un cielo azabache… pero quizás no fue nada… solo una melancólica tarde distraída, por un cándido ángel… coloreada…"


(Cielo Rojo, Patricia Carvajal)



♎...ÉRASE UNA VEZ...♎

Durante los veranos, en el pequeño pueblo manchego de mis padres, cuando se acercaba finales de
agosto, comenzaban las primeras tormentas de un verano que agonizaba, varias tardes tormentosas y
en unos días estaríamos viviendo un otoño adelantado, del cual, al regresar al Levante, no habría ni rastro pues el verano se negaba a marcharse de la ciudad del Turia hasta bien entrado el mes de noviembre; pero en La Mancha, en esos todavía días calurosos, las tardes y noches eran lo suficientemente frescas como para olvidarse de las ropa de verano y empezar a usar las cazadoras y los pantalones largos. Era normal ( y sigue siéndolo, doy Fe de ello) que al ponerse el sol, el horizonte se volviera de color fucsia, en varias tonalidades, y si la lluvia acababa de retirarse, se veía un arcoíris justo encima de las franjas fucsias, rosas y rojizas, como si fuera un puente de colores sobre un camino de baldosas purpúreas, y si Oz tenía sus propias losas amarillas, nosotros las teníamos rosadas -ahora que lo pienso, pudimos ser los precursores del día del Orgullo Gay, de forma muy metafórica, por supuesto. Nos contaban que teníamos que tener cuidado con embobarnos mirando el cielo, pues era una trampa de la Siniestra Trinidad: la Carajaina, la Zudamocha y el Beltealto. 
Primero aparecía la Carajaina, cuando la luz del sol era ya casi inapreciable, esta, con su doble "rilá"
de dientes te acechaba y saltaría sobre tí cuando menos lo esperases; si escapabas de ella, y cuando el cielo ya se hubiera quedado casi en penumbras y te dieras cuenta que te has quedado sola, sin rastro ya del cielo rojo y fucsia, aparecería la
Zudamocha, la de colmillos afilados y ojos de fuego, y si lograba echarte la vista encima, acabarías envuelto en fuego y convertido en humo rojo. Aún quedaba la posibilidad de poder escapar entre las tinieblas de la noche sin luna, pero ya no tendrías escapatoria alguna, el Beltealto no hace prisioneros, con sus uñas afiladas, sus cabellos de ramas secas y su boca de púas envenenadas te envolvería dentro de su capa de noche y niebla y desaparecerías sin dejar rastro alguno entre los vivos para formar parte de los fantasmas. 
Si al día siguiente el cielo se tornaba rojo al caer la tarde, era que la Trinidad había vuelto a llevarse a un incauto al otro lado del arcoíris, donde solo hay tinieblas y gritos de niños perdidos.


Verano tras verano, siempre había alguien de la pandilla que tras esa noche de finales de agosto, desaparecía y su casa quedaba vacía...al año siguiente, algunos ya nos volvían más. Sea realidad o fantasía, hoy en día, cuando observo alelada el cielo rosado de los atardeceres manchegos de agosto, no le doy la espalda al levante...por si acaso esos "tres" me pillan desprevenida...



📖  SINOPSIS 📖


El cielo de Madrid se tiñe de rojo sangre... El firmamento parece venirse abajo.
Pero este solo es el primero de una serie de sucesos extraordinarios. A lo largo de dos intensos días de septiembre de 1859, dos personajes opuestos llevarán a cabo la investigación de estos fenómenos. Él es un hombre huraño y cínico, aferrado a la razón, antiguo investigador de falsos milagros que ya no cree en nada; ella, una joven vidente que puede percibir lo que la razón niega pero que vive atemorizada por inquietantes visiones.
Su aventura les conducirá hasta los infiernos, la ciudad de abajo, surcada por pasadizos ocultos; y también a los cielos, sobre los resbaladizos tejados. Juntos, recorrerán ese siglo XIX que se debate entre la fe y la ciencia, la luz y la oscuridad. Allí, donde acechan los monstruos, una singular belleza brilla junto a lo siniestro.

«-¿Qué es la sociedad Hermética? -pregunta el hombre de los bastones.
Nada más escuchar ese nombre, al niño le flaquean las piernas.
-¿Usted cree en el demonio, señor Luzón?»



😼  LA OPINIÓN DEL GATO 😼

No puedo resistirme a la literatura que nos evoca el delicioso ambiente decimonónico de una sociedad y unas costumbres que comenzaban a cambiar bajo los primeros soplos de modernidad que iban dejando atrás siglos de costumbrismos y miedo a los cambios que cada cierto tiempo asomaban por entre el rancio parecer y actuar de siempre; me recuerda tanto esas horas de lecturas juveniles de Poe, Wilde, Verne, Dickens, Hugo, Galdós, Baudelaire, Shelley, Queirós, London, Avellaneda ¡No pararía en un buen rato! y es que si echo atrás el engranaje de mi memoria, los mejores momentos ante un libro han sido los que fueron llenados con las historias del proliferante siglo XIX. 
Cuando supe de este libro, Caen estrellas fugaces, ya solo la portada me enamoró y sin haber leído aún la sinopsis, ya me estaba haciendo mis cábalas sobre personajes, hechos, tramas, es como si la sola situación temporal de la novela diera pie a que miles de estrellas fugaces crucen nuestras mentes y disparen la imaginación, al menos a mí. En cuanto giré el libro y vi el argumento, me faltó tiempo para comenzar a leerlo, y lo digo literal porque si quería pegar ojo esa noche, debía dejar el libro para mejor momento. 
Nos encontramos con una serie de extraños sucesos metereológicos que sumen a la ciudad de Madrid en la extrañeza e incluso el temor; debemos situarnos en el momento preciso que vive la capital para entender mejor lo que pasa y como afecta a la población: un Madrid moderno, que deja atrás la pequeña ciudad que fue, aunque todavía enclaustrada entre muros, que ha de comenzar a crecer  hacia a las afueras, ensancharse física e idiológicamente. Pero como todo cambio, tiene sus detractores y sus defensores, y la modernidad en la que la ciudad se sume es todavía endeble y cualquier mal paso puede dar al traste con el fervor y el entusiasmo de los ciudadanos.  Ante semejantes sucesos y en busca de respuestas tenemos dos personajes, dos investigadores opuestos en su pensamiento y forma de actuar, él un empirista y defensor de la razón por encima de todo, y ella una vidente que sabe lo que se esconde tras aquello hasta lo cual la razón no llega. Ella es Elisa, la Divina Elisa como la
conocen en los círculos espiritistas y lo que sus ojos no ven, lo ve su alma; él es Leónidas Luzón de carácter esquivo, que como antiguo investigador de falsos milagros y otros fraudes de la Fe, ya no cree en nada. Imaginad a ambos personajes frente a frente, o mejor, uno junto al otro, pues será la única manera de poder descubrir que es lo que se esconden tras ese inquietante y atemorizante cielo rojo sangre que cubre Madrid. Razón versus Fe, Ciencia y Espiritualidad, ambas están condenadas a entenderse y lo más importante, a tolerarse, pues mientras el ser humano exista, existirán ambas vertientes aunque nunca sea posible un equilibrio ecuánime. Ambos personajes parecen condenados a no encontrarse nunca en condiciones normales, sin embargo, una vez que el Destino ha cruzado sus caminos,  se convierten en los ojos y las muletas de uno y otro. Realmente es una relación peculiar, dos personajes "maltratados" por la vida que encuentran el uno en el otro, a la horma de su zapato...aunque apriete a veces hasta sangrar. 
Pero no están solos, toda una serie de personajes variopintos, extraños, dispares, conforman la urdida trama que dará con nuestro culo en la silla varias veces de levantarnos presos de la sorpresa y la incertidumbre, eso os lo aseguro. 

Junto a Elisa y Luzón, tenemos al Inspector Granada, que formará sin quererlo un triángulo de investigación trepidante y emocionante hasta el mismísimo final;  nos sorprenderá el papel que juega el Padre Echarri en esta extraña partida de cartas marcadas, pues nada queda al azar y todos y cada uno de ellos, parecen predestinados a jugar el rol que les ha tocado. El Conde Fierro, el extraño del sombrero, La Cirio, Ratón (personaje más que secundario que me llegó al alma...) y los Balan. Y hasta aquí puedo leer...
La novela es apabullante en cuanto a acción se refiere, es absolutamente visual, el lector se ve involucrado en la trama desde el primer párrafo en cuanto aparecen ambos personajes, y aunque a lo largo de la misma hay momentos en que me identifiqué más con uno que con otro, todos consiguen que como lectores tengamos una visión panorámica de los acontecimientos ¡Y que acontecimientos! Imaginad que Madrid es el
escenario de una representación, al mismo tiempo que permanece iluminado para resaltar al personaje que representa a la ciencia, ha de oscurecerse al mismo tiempo para involucrarnos en la parte esotérica que representa Elisa, en medio de ambas situaciones hay una franja a media luz que sin embargo deja ver claramente el escenario, sin perder el efecto sombras a su alrededor que nos recuerda que al fin y al cabo, la novela trata un suceso extraño a caballo entre lo paranormal y lo científico. Imaginadlo como un sueño, entre brumas y nieblinas, sin dejar de apreciarse la figura protagonista ¡Eso es lo fundamental de la novela de Irisarri y Gil Romero! la amalgama entre magia y efectos especiales, Fe y Ciencia, y eso es lo que siente el lector en todo momento, estar sumergido en un ambiente de claroscuros tanto físicos como emocionales. Desde los tejados, hasta las entrañas de la ciudad, los personajes nos involucrarán  en un trepidante viaje que va más allá de los límites de la ciudad de Madrid que conocemos. Y si el escenario no tiene parangón, pues es un auténtico deleite las descripciones que los autores hacen del Madrid romántico, los personajes ocupan sus puestos en la escena de forma magistral, sin entorpecerse unos a otros, sin solaparse ni restarse importancia, todos y cada uno de ellos nos muestran su visión del momento desde diferentes ángulos, creando una trama in crescendo que nos llevará hasta la falta de óxígeno momentánea y tan eficaz que, en mi caso, podría aplaudir esperando que los personajes saludaran al público al acabar su representación. (Ya se, mi vena teatral ha vuelto a salir sin control alguno)
A esta ambientación espacial y temporal, le añadimos un enigma, secretos, intriga, acción, misterios, y varios puntos de vista tan distintos como semejantes, pues  tienen un mismo origen: una explicación a lo que está sucediendo, la aceptación sin más, no tiene cabida en ello. Nada es lo que parece y lo que creemos tal vez, no sea lo que en realidad es.La imaginación mueve al mundo. 

Ya estemos ante un fenómeno científico, ya estemos a las puertas del Infierno, Caen estrellas fugaces de Gil Romero e Irisarri, es una novela de intriga y misterio, con los matices históricos justos para que no sintamos que estamos ante una clase magistral de la Historia de nuestro país (si me dicen que es una novela histórica, retrocedo como el Innombrable)  en el cual la sociedad avanzó a pasos agigantados hacia una nueva era, y a pesar de eso siguió siendo incapaz de desterrar viejos mitos y creencias, pues el día en el que dejemos de creer en que todo es posible, será el día del auténtico Fin del Mundo. 

"¿Qué venden en la tienda? Espadas.
¿Qué venden en la plaza? Escaramujos.
Con ellos te saquen los ojos si vieras..."
( de Caen estrellas fugaces)



Yolanda T. Villar




CAEN ESTRELLAS FUGACES
José Luis Romero 
Goretti Irisarri

Editorial Suma de Letras

Agradecimientos: Edición Anticipada.
Penguin random House.

martes, 23 de mayo de 2017

CLARA Y DESPIERTA de Marta C. Cholbi



"Sábado fue, y capricho el beso dado, 

capricho de varón, audaz y fino, 

mas fue dulce el capricho masculino 

a este mi corazón, lobezno alado. 

No es que crea, no creo, si inclinado 

sobre mis manos te sentí divino, 
y me embriagué. Comprendo que este vino 
no es para mí, mas juega y rueda el dado. 
Yo soy esa mujer que vive alerta, 
tú el tremendo varón que se despierta 
en un torrente que se ensancha en río, 
y más se encrespa mientras corre y poda. 
Ah, me resisto, más me tiene toda, 
tú, que nunca serás del todo mío."

(Tú que nunca serás. Alfonsina Storni)




👯 ÉRASE UNA VEZ...👯

El resistirme a la tentaciones siempre ha sido mi punto débil, basta que algo me hiciera daño para que
un resorte imaginario hiciera que mi culete se pusiera en pie y fuera a por ello sin más dilación, como
arrastrada por una soga o empujada por una coz (palabras textuales de mi abuela). Nunca pude tomar un vaso de leche sin echar hasta el meconio que tragué antes de la cesárea que le hicieron a mi madre, era solo olerla y empezaban las arcadas...pero tenía una debilidad, o más bien una obsesión, vamos, un vicio puro y duro con los yogures de fresa, de aquellos de tarro de cristal que eran pura nata, crema dulce y suave que hacía que me relamiera tras cada cucharada (estoy ahora mismo en modo Homer Simpson babeando de pensar en aquellos Danone de entonces). Como había que llevar a la tienda los tarros vacíos cuando íbamos a comprar más, mi madre solía traerlos de docena en docena para primero, bajar todos los vasitos de golpe y segundo, porque mi hermana pequeña apenas comía otra cosa que no fueran sus "nanones rositas"; y claro, en cuanto mi madre se descuidaba, allí estaba yo en la nevera abriendo un yogur antes siquiera de sacarlo del frigo...y al rato, otro...y al llegar la tarde, otro...vamos, que al finalizar el día ya me había comido media docena. Primero comenzaba el dolor de estómago, luego venían las nauseas, el sarpullido era opcional, a veces sí y otra no, y al final, muriéndome entre estertores (bueno, morirme no, pero parecerlo, mucho), unos días de jurar y perjurar que no volvería a hacerlo, y como el dolor no tiene memoria, volvía a caer en cuanto aquellos yogures cremosos y tentadores me llamaban desde el frigorífico.  Y luego venían  las natillas, los "Dalky", los flanes "Danis", la nata de las tartas, de los pasteles ¡Qué duro era ser una yonky y una intolerante de la misma droga! 

...Y entonces, años después inventaron mi metadona, los "sin lactosa", ya podía hincharme a comer yogures y demás postres que tenía vía libre para que se me salieran por las orejas, pero ¿sabéis una cosa? pues que ya no me gustaban tanto como antes, no era lo que yo recordaba, y sabiendo que me hacen daño, sigo pensando en ellos y deseando volver a comerme uno...solo uno, lo juro....


📖 SINOPSIS 📖

 Clara es piel, sentimiento y verdad en estado puro.
Clara no se conforma con migajas y, aunque conseguir lo que quiere suponga tener que abrirse la cabeza varias veces en el camino, llegará a la meta con cicatrices que le recordarán que lo ha logrado.
Clara es tierna, rosa, dulce y, a veces, mata a gente con la mente.
Ella canta, baila, ríe y sueña pero, en los sueños, como en la vida, se encontrará con que pierde el control  de las situaciones y necesita despertar.

Clara es una yonqui del amor y está a punto de subir a un avión que la llevará a reencontrarse con la persona que cambiará su mundo y sus esquemas.
Acompáñala a hacer un repaso vital en la sala de embarque y alza el vuelo hacia un viaje de emociones tan vivas, intensas y reales, como su protagonista.

¿DESPEGAMOS?



😼 LA OPINIÓN DEL GATO 😼

¿Porqué no podemos dejar de hacer algo que sabemos que nos hace daño?  ¿Porqué nos encaminamos hacia la autodestrucción sin remisión, a sabiendas de lo que nos va a pasar? ¿Merece la pena un minuto de placer a cambio de horas de sufrimiento? ¿Y si el placer en realidad no existe y es solo una alucinación de nuestro cerebro? tal vez solo sea una excusa para sentir lo que realmente nos dispara las endorfinas: el dolor.

Cuando comencé a leer "Clara y despierta" me sentí como la jovenzuela que fui un día, una chica sin ataduras, sin prejuicios, sin sufrimientos, una chica que se reía de su propia sombra  e inventaba el mundo a su gusto si este no era lo que ella esperaba, todo era tan rosa como aquellos yogures de tarro de cristal, una chica rarita pero feliz como una lombriz; empaticé con Clara desde el momento "cero coma", en un solo capítulo me había reído tantas veces con sus ocurrencias que si al acabarlo llego a oír aplausos hubiera creído que estaba en un show de Paramount Comedy. Esa chica tan divertida, espontánea y alocada tenía tantos nombres y apellidos como chicas locuelas y raritas estamos en el mundo. Aquí, el mérito es de la autora, nos engancha con un lenguaje ameno, ocurrente, jovial, disparatado incluso, pocas veces mil palabras valieran mucho más que cualquier imagen: ya estamos situados en el espacio-tiempo de la protagonista, nos sentimos como ella se siente y formamos parte de su mundo ¡Todas somos Clara! Hacía tiempo que no leía algo tan alegre, tan resuelto, tan despreocupado, algo como ¡Como era yo, tú, ellas, otras, muchas, hace tiempo! y quiero tanto a Clarita que me muero por saber hasta donde va a llegar con esa resolución, esa "vie en rose" tan suya, la que fue tan nuestra una vez...
Y entonces comienza el Ocaso de los Dioses por el que todas o muchas hemos pasado ¡El amoooooor! si, ese que te nubla la vista, te ensordece los oídos o como diría un personaje de la Vida de Bryan: mis ojos ya no oyen, mis oídos ya no ven, porque ese Cupido de opereta te trastoca los sentidos, sobre todo el Común. Y entonces comienza la montaña rusa emocional de Clara, la mía, la tuya, la nuestra la del "Sursum Corda" ¿Arriba los corazones? ¡Ni la moral, ni el ánimo, ni que seamos seguidores del Betis o del Alcoyano! puñeteras flechas envenenadas. 
Durante capítulos seguimos a Clara en su vaivén junto a su perro del hortelano, ese que ni come ni deja, vamos, que la tiene a la pobrecita que ni contigo ni sin ti; y aquí mi concepción de la prota cambia, tanto que en ocasiones llega a desesperarme y no dejo de gritar ¡Clara, Despiertaaaaaaaa! ¡tonta, boba, retonta, requeteboba! ya os he dicho que empatizas y te involucras en la historia con una facilidad pasmosa ¡Qué nooooooo hagas esoooooo! ¡Ay que torta te daba! se que no se escarmienta en cabeza ajena y menos si eres un personaje de ficción, de lo contrario no habría novela ni historia, ni ná de ná, lo se, pero ¡Es que por eso hemos pasado toooooodas! ¡Escúchanos!
¡Llámame a mi que yo te doy mi opinión y te digo lo que hay que hacer, mindundi, que pareces una mindundiiiii! y al final te das por vencida y aceptas que por más que grites no te oye, que no es como intentar que tu gata entienda que se ha de tumbar encima de su "colchita" que los pelos en la cama hacen daño a mami, pues esta al menos bosteza y se rasca el culito como señal de que no te entiende pero te oye, que no está sorda, aunque le importa un rábano. Entonces te dejas llevar por la narración, esperas a ver que hace Clara que tonta no es y aunque no puedas evitar ni lo quieres, subes a su montaña rusa y subes y bajas con ella hasta que la atracción pare, y entonces, que el mareo te sea leve. 

Clara y despierta de Marta C. Cholbi, nos sube a un carrusel emocional y físico junto a su protagonista, llevándonos de parte a parte de la geografía española y de norte a sur de su propio mapa mental con límite en la frontera de su corazón; una novela "desrromántica" porque si hasta ahora has
sabido algo del amor, con Clara, todo eso se va al traste, tanto que al igual que la protagonista, yo también me invento palabras y acepciones, y para mi Clara y despierta es la primera de su género, la Novela 69, pues todo lo trastoca y lo invierte, lo remueve y revuelve, lo de arriba queda abajo y viceversa, una novela para mentes abiertas y cuerpos alegres, o al contrario. 
Si no eres de piedra, tienes horchata en las venas (como valenciana es mi mayor sueño, hacerme un análisis y beberme el resultado mojando fartons) y ni sientes ni padeces, esta no es tu novela. De lo contrario, y si te gustan las atracciones de feria, esta si es tu novela ¡Pero no olvidéis la biodramina!¡Besos, besos, besos, besos, besos para todas! Y unos buenos auriculares, que la música no cesa en toda la novela ¡oh yeah!


Yolanda T. Villar





CLARA Y DESPIERTA 
Marta C. Cholbi

Diseño cubierta: Laura Martín Rodríguez

Instagram autora




miércoles, 17 de mayo de 2017

EL ACECHO DE LOS INMORTALES II: El final de la caza, de Yoselín Goncalves.


Copa de vino donde quiero y sueño 
beber la muerte con fruición sombría,
surco de fuego donde logra Ensueño
fuertes semillas de melancolía.
Boca que besas a distancia y llamas
en silencio, pastilla de locura,
color de sed y húmeda de llamas…
¡Verja de abismos es tu dentadura!
Sexo de un alma triste de gloriosa;
el placer unges de dolor; tu beso,
puñal de fuego en vaina de embeleso,
me come en sueños como un cáncer rosa.
Joya de sangre y luna, vaso pleno
de rosas de silencio y de armonía,
nectario de su miel y su veneno,
vampiro vuelto mariposa al día...

...Pico rojo del buitre del deseo
que hubiste sangre y alma entre mi boca,
de tu largo y sonante picoteo
brotó una llaga como flor de roca.
Inaccesible… Si otra vez mi vida
cruzas, dando a la tierra removida
siembra de oro tu verbo fecundo,
tú curarás la misteriosa herida:
lirio de muerte, cóndor de vida,
¡flor de tu beso que perfuma al mundo!

(Boca a boca. Delmira Agustini)



💕 ÉRASE UNA VEZ...💕

La hermana mayor de mi mejor amiga y sus tontas amiguitas no dejaban de fastidiarnos siempre y de reírse de nosotras; decían que éramos un estorbo, una paliza de niñas, que no dejábamos de molestar...pero el caso es que eran ellas las que nos llamaban cuando estábamos jugando o con nuestras cosas y siempre era para alguna razón "oscura", y éramos tan bobas que siempre acudíamos a su llamada. 
En una ocasión fueron al cine a ver El Baile de los Vampiros (película que vi años después y que no daba tanto miedo, la verdad)  y se pasaron días asustándonos poniéndose colmillos falsos y ketchup en los labios ¡qué grupo de idiotas! como yo vivía tres pisos más abajo que mi amiga, cuando me tocaba irme a mi casa después de jugar en la suya, su hermana me decía que un día me pillaría un vampiro y me mordería en el cuello dejándome más seca que una mojama; yo no sabía qué era una mojama de esas, pero no me gustaría quedarme como una de ellas, fuera lo que fuera. Así que mi amiga y yo, ni cortas ni perezosas fuimos a la huerta de un vecino a por ajos para hacernos un collar, una pulsera y si era necesario, una diadema; pero aquel señor no tenía ni un ajo en toda la huerta, así que desenterramos unas cuantas cebollas y nos las metimos en los bolsillos, la camiseta, los pantalones, éramos todo cebolla, sobre todo el olor, que tumbaba a cualquiera. No se si a los vampiros les haría daño, pero a los mortales...los fulminaba. El plan era dormir con aquellas cebollas en el pijama, pero la verdad, era tan incómodo que pensé que si las metía en una bolsa y las guardaba bajo la cama, haría el mismo efecto; mi amiga decidió meter las suyas en el armario de la ropa, para que se pusiera lo que se pusiera, todo oliera a cebolla y ningún vampiro la atacase aunque estuviera desprevenida. Seguro que estaréis esperando el momento en que nos pillan y nos dan la del pulpo...pues si, para que andarme
con rodeos. Una semana después, el olor a cebolla podrida en mi habitación era insoportable, y tras encontrar mi madre el cuerpo del delito dentro de la palangana en la que metíamos la ropa de tender, no hubo calle para correr, me la cargué. La explicación del porqué tenía esas cebollas no la convenció: que si me lo creía todo, que si tenía menos cerebro que un mosquito, que un día la iba a sacar loca, que si los vampiros me huelen me muerden solo por tonta...y yo pasé al plan B, "no hay mejor defensa que un buen ataque": ¡Pues si limpiaras bajo la cama no se habrían podrido las cebollas, no es mi culpa que no limpies! -le dije a mi madre.
En el balcón de casa se pasaron tendidas las sábanas y la colcha una semana, la habitación olió a lejía durante días y en el balcón de mi amiga, su ropa tendida ondeó al viento durante días y días ¿Nosotras? pues si, castigadas hasta que a nuestras madres les tocase la quiniela. Y no os lo creeréis pero a mi padre le tocaron los 14!! pero esa, es otra historia. Y no temáis a los vampiros...temed a las madres. 



📜 SINOPSIS 📜

El tiempo ha pasado y una nueva amenaza obliga a los cazadores a reunirse, esta vez en Florencia. La
histórica ciudad, al igual que sucede con otras importantes urbes mundiales, está siendo asolada por una serie de crímenes y desapariciones de personas. La saña con la que se cometen los homicidios, y el número de los desaparecidos, constituyen indicio cierto de que en esta ocasión, Reginam y su equipo deben enfrentar algo más letal y siniestro que la acechanza de los vampiros. Inmersos en sus propios problemas personales, en sus emociones y en sus pasiones, los cazadores tardan en descubrir que la colosal dimensión de la lucha que los aguarda; demonios que permanecían sujetos desde los tiempos en que se fundaba el mundo, sedientos de venganza y poder, han cobrado vida y buscan apoderarse del mundo, auxiliados por hechiceros y vampiros. Si quieren vencerlos, los cazadores deben convocar a un poder superior: al Arcángel Miguel, capitán de las milicias celestiales. Yoselin Goncalves presenta la segunda entrega de El acecho de los inmortales, con la que cierra esta crónica de la colisión entre fuerzas del bien y del mal, saga de un mundo que, aunque se cae a pedazos, es alumbrado aún por la primera de las pasiones humanas, y quizás la última: el amor.


📖 EL LIBRO 📖

Si la portada del libro anterior no dejaba  indiferente, esta nos cautiva por completo, casi nos hechiza, con un sombrío fondo; una joven bellísima de rostro pálido, labios rojos y ojos profundos nos mira embrujadora. Va cubierta por una capa negra con capucha, resaltando su rostro y su expresión. Es una de las portadas más bellas y enigmáticas que he visto últimamente.


😼 LA OPINIÓN DEL GATO 😼

No me puedo creer que me haya leído una bilogía de Fantasía en un tiempo récord, y menos que la
haya antepuesto a una lectura que ya tenía comenzada, yo misma me sorprendo de verme fuera de mi zona de confort y sobre todo, estar encantada con el resultado; para que os hagáis una idea de lo poco habitual que es esto en mí, cuando los que me conocen me veían con El Acecho de los Inmortales y luego miraban la pila de libros pendientes, todos ellos con mis tres géneros favoritos, no solo se extrañaban si no que han llegado a pensar que estaba leyendo bajo presión de hordas judeo-masónicas, contubernios esotéricos o había sido abducida por los espíritus de Tolkien y Stocker, así, juntos y revueltos, ejerciendo una poderosa influencia en mí...¡Vale, solamente me dijeron: Qué raro, no es una novela negra, pero si no lo adornaba un poco la enfatización del cambio de género repentino no sería lo mismo, ya sabéis, melodramatización es mi segundo nombre. 
Se que he tenido mucha suerte, y no se cuando volveré a tentarla con este género, el listón está ahora bastante alto como para arriesgarme a las primeras de cambio de nuevo; los amantes del género fantástico-terror-vampírico están de enhorabuena, la escritora venezolana Yoselín Goncalves ha creado un mundo fantástico extraordinario en el que se mezclan realidad y ficción saliendo ambas airosos de la amalgama; no falta un ingrediente ni un detalle que a los fans pueda defraudar, es más, la incorporación de personajes poco habituales -seguramente nada habituales, pero como mi experiencia en estas novelas es escasa no podría asegurarlo cien por cien- y una trama espectacular cargada de sorpresas, novedades y lo que es más importante, una narrativa afilada como diente de vampiro. Voy por partes: 
   
1) La historia comienza en esta ocasión con una analepsis espectacular (salto temporal hacia atrás), con la que la autora nos pone en antecedentes sobre lo que estamos a punto de vivir y no digo leer porque la prosa ágil y pormenorizada de  detalles nos mete de cabeza en la propia historia, en ella descubrimos varios porqués y quienes -una especie de quién es quién, como aquel juego de las caras con el que todos jugábamos de pequeños- que nos situarán en la escena espacio temporal de la narración y nos encaminará para no perdernos entre hechos y personajes. Muy bien por la autora. 
   2) El personaje de Lilith que aparece escuétamente en la parte anterior, se nos descubre como una de las piezas más importantes y reveladoras de la novela, se nos muestra como el nexo entre generaciones y detonante de batallas pasadas y presentes. Me gusta el personaje, está muy bien definido y sabe llevar dignamente parte del  peso argumentístico sobre sus hombros, si este personaje no estuvieran tan bien perfilado, la trama perdería énfasis y esa parte de "posible realismo" que toda aventura fantástica debe tener para enganchar, el hacernos creer que podría suceder. Como en las cartas del Tarot, toda Papisa tiene su contrapunto en la Emperatriz, la racionalidad frente al deseo, el pensamiento frente a la acción, el poder absoluto  frente al bien común, o lo que es lo mismo, Lilith versus Margot. Pero a este personaje tendréis que descubrirlo vosotros mismos, y hasta aquí puedo leer. O escribir. 
   3) Otra de las novedades en la trama y personajes viene dado de la mano de Miguel, personaje clave que es al mismo tiempo Alfa y Omega y sin el cual poco o ningún sentido tendría la peculiar y singular Hermenéutica ( arte de interpretar textos sagrados o filosóficos, en esta ocasión, supuestos textos y conocimiento de antaño) de la que la autora hace uso para crear la historia, las historias que conforman la gran Historia, mejor dicho. De nuevo tendréis que leer la novela para conocer al personaje, o quién sabe, reencontraros con él...
  4) A los cazadores ya conocidos de la novela anterior -Reginam, John, Lea, Samael, Bruno,
Katherine, Gregory, Miranda...se une un nuevo cazador, Jack, que dará un giro argumental a la novela, como ese invitado a una serie de televisión que acaba convirtiéndose en uno más del reparto y en ocasiones, haciéndose con el papel protagonista. Los que leemos la historia nos vemos sorprendidos con este personaje que nos trastoca las cábalas y nos pellizca el final que tan "atado y bien atado" creíamos tener. Y si, de nuevo, hasta aquí puedo contar....
Salimos de las sorpresas o novedades y seguimos enganchados a una historia que es puro Speed, acción sin fin, sin tregua, sin prisa pero sin pausa; poco a poco se van desentrañando misterios, atando cabos, y sin embargo la sorpresa no nos abandona hasta el final, y para ello hay que llegar al último párrafo para decir al fin eso de: ¡Vaya, vaya, vaya!; no hay ni un solo personaje flojo o fuera de lugar, ni una trama coja o aislada, todos y todo tienen su lugar, su porqué y su sentido, y esta tela de araña resulta precisa y fuerte en su conjunto, dando a la historia la envergadura de un TODO por encima de las partes. 


Si antes ya he dicho que para los fans del género sería un bombón, para los neófitos o descreídos -me incluyo- es una buena manera de atreverse con la Fantasía sin salir escaldado,

dejando un buen sabor de boca a unos y a otros. Si bien ya he dicho que fuera de mi zona de confort me siento insegura y nerviosa, y no se si me atrevería a repetir con el género a corto plazo, si puedo afirmar que lo haría si fuera con la misma autora, pues me ha dado seguridad, confianza y me ha hecho disfrutar con un género por el que siento muchos prejuicios y me ha ocasionado alguna que otra vez, varios perjuicios. 

(De nuevo agradezco a Eva de La Reina Lectora, me pusiera en contacto con la autora, Yoselín Goncalves.)


Yolanda T. Villar





EL ACECHO DE LOS INMORTALES II: El final de la caza.
Yoselín Goncalves

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