lunes, 10 de diciembre de 2018

PERRO LADRANDO A SU AMO de Javier Sachez.



VII Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón 2018
 
Una empresa necrófaga hambrienta de inmuebles ajenos. Una anciana indefensa que recoge lo que la ciudad detesta. Un joven ultra de ojos violentos que aborrece lo que la sociedad representa. ¿Puede al final el odio transmutarse en ternura? ¿Pueden las zarpas alguna vez acariciar?

Novela urbana que aborda temas de actualidad como la marginación, la violencia de género, la soledad de la vejez y el desprecio de los jóvenes hacia las personas mayores, Perro ladrando a su amo es, a juicio del jurado del VII Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón, «una construcción poliédrica con una muy acertada presentación de unos personajes muy bien integrados en la trama, y en un hábitat urbano donde todos confluyen».



Comenzaría diciendo que "Perro ladrando a su amo" es una novela de personajes y me quedaría tan ancha, pero ¿Qué historia no es lo que es por ellos? así que tengo que afinar un poco más en mi apreciación; la novela anterior de Sachez me dejó con el alma temblando, me emocioné mientras la leía y pensé en ella durante días después de acabarla, si eso no es tener el ánima trémula...y lo hizo la propia historia, pero no hubiera sido lo mismo sin sus dos personajes principales pues cualquiera podría habernos relatado los hechos, pero para cruzar la delgada y complicada línea que separa una narración de una gran historia es necesario emoción, empatía y sentimiento, cuando las palabras en papel son puestas en labios de sus personajes que se vuelven carne, corazón, esencia. Ahí muere la sucesión de hechos, ahí surge la historia. Ahí nace una novela de personajes. 

Con Casilda se cumple el refrán de "a perro flaco todo son pulgas", aunque es la vida la que se torna perra con ella, no puede esta arrearle más mordiscos y recibir más palos del que se considera su dueño y vuelvo al refranero para decir aquello de que "perro apaleado lo recuerda siempre", además de vivir miserablemente, no puedes ni te dejan olvidar. Decía una vieja copla que si "ella hubiese muerto cuando le dio la gana, no hubiese gozao de la estrella que en su ocaso se posó en la reja la ventana" Puede que por esta misma razón Casilda siga viviendo una vida que se empeña en llenarla de pulgas, que para otra cosa no, pero para rascarse siempre hay gana. 
Fermín es un hombre del Renacimiento de saldo,  de los que igual valen para un roto que para un descosido, eso si, de vasta puntada e hilo tosco; vendedor tan pronto de seguros como de entradas de fútbol, todo vale si le asegura un plato de comida y amistades peligrosas, pues le gusta al tipo estar en el plato y las tajás.  Eduardo, joven universitario que tiene en sus manos el poder de cambiar las cosas, ya por su juventud ya por sus estudios, y sin embargo comulga con las tajás no consagradas de Fermín y sus comprometidos apegos. 

El escenario no puede ser más deprimente y marginal: violencia, racismo, desamparo, inquinas, rencores y odio por todas partes, odio al vecino y al forastero, un caldo de cultivo para la intolerancia  y abono perpetuo para la crueldad; despojos humanos, seres despojados de su humanidad. 

CONCLUSIÓN: Sachez nos coloca ante un vecindario en el que nadie quiere vivir pero del cual no se puede escapar, como si cada uno de sus habitantes estuviera condenado a cadena perpetua en una estrecha celda con el enemigo público número uno, siendo este cada uno de ellos, nadie se libra, nadie se escapa; un desfile de miserias, desdichas, vilezas y flemas morales que nos pintan un panorama devastador como un cuadro de las pinturas negras de Goya, grotesco y amenazador. La intensidad dramática es brutal, no puede haber más sucesión de catastróficas desdichas que las que les suceden a todos y cada uno de los personajes de la novela, puede llegar a ser algo abrumador, muchas teclas para poco piano, sin embargo reconozco que esta saturación de miserias en cadena crean un fingido ritmo vertiginoso en momentos en el que la acción o la falta de ella dispersan nuestra atención.  Personajes que de tan humanos  pierden su humanización a pasos agigantados.

La recomiendo para todo aquel que haya hecho callo a golpe de telediario y no se amedrante ante gravísimos problemas sociales, puede resultar algo atosigante para todos aquellos que les guste más enfrentarse a los contratiempos con cuentagotas y no a cucharadas soperas. 



PERRO LADRANDO A SU AMO
Javier Sachez


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domingo, 9 de diciembre de 2018

NOVEDADES EDITORIALES CÍRCULO ROJO

Vamos a complicaros un poco más la lista de libros para Navidad y Reyes ¡Ya están aquí las Novedades de Circulo Rojo! son muchas y buenas, si sois capaces de elegir uno solo, contadnos como lo habéis logrado ¡Yo lo veo imposible!

Tengo mi lista preparada, y no es corta ¿Cual es la vuestra? Clickad en las imágenes para obtener toda la información.
















martes, 4 de diciembre de 2018

UN DIOS CIEGO, de Javier Sagastiberri



Hay veces que caen en tus manos novelas que te hacen pensar en cosas, cuanto menos, curiosas. Dejando a un lado sus tramas, los giros argumentales y demás cuestiones realmente importantes de sus lecturas, nos ocurre (al menos a mí) que nos fijamos en algunos detalles secundarios, unas veces colocados a posta por el escritor y otras sin pretenderlo. 
¿Cuántos escritores han aparecido en las novelas de otros escritores? Tratemos de recordar cinco títulos y los nombres de los escritores. Démonos tiempo para pensarlo. Si acaso 15 segundos... ¿Los tenemos? En mi caso, acierto a recordar dos ejemplos: La luz prodigiosa, de Fernando Marías, cuyo protagonista es Federico García Lorca, y La leyenda de la isla sin voz, de Vanessa Monfort, en la que cuenta con Charles Dickens como personaje principal.
Resulta sorprendente que sea más fácil identificar escritores en apariciones cinematográficas que en las novelas de otros escritores. Es el caso de escritores tan famosos como Arther C. Clarke (2001, una odisea en el espacio), Camilo José Cela (La colmena) o Irvine Welsh (Trainspotting), que han participado en adaptaciones de algunas de sus propias novelas, así como de Gore Vidal (Gattaca), Elvira Lindo (Año Mariano) o Stephen King (Creepshow), siendo la participación de estos últimos en calidad de actores secundarios. El caso más destacado si hablamos de escritores en español lo encontramos en la película En este pueblo no hay ladrones, dirigida por Alberto Isaac en 1965 y que reune la participación de Gabriel García Márquez (que además de ser el autor de la narración original aparece como taquillero de un cine) y de Juan Rulfo (jugando al dominó en una taberna), además del director Luis Buñuel (como cura del pueblo).
¿Alguien tiene más ejemplos?

Desde Donosti - San Sebastián, Javier Sagastiberri nos trae un suculento regalo en forma de novela negra (publicada con la editorial Erein) que se erigirá en una de las que agrupe a un mayor número de escritores contemporáneos de novela negra, pues en sus páginas podremos encontrar a autores de la talla de José Javier Abasolo o Jon Arretxe, que aparecen como detective prestigioso el primero y barriobajero el segundo junto a sus famosos Goiko y Touré respectivamente, además de otros personajes conocidos, como los protagonistas de las novelas de Juan Infante o Antón Arriola.
En la novela que nos ocupa, Un dios ciego, el autor rescata de su novela anterior a un personaje oscuro y cruento como Uriah Heep, desalmado hombrecillo con apariencia de niño que escapa de la cárcel en Basauri. Con su fuga y posterior búsqueda, comienza en paralelo otra investigación por el asesinato, en mitad de una calle de Bilbao cercana a la estación de Abando, de un abogado con pedigrí venido a menos, Borja Pérez de Martingala. Las agentes encargadas del caso, Itziar Elcoro y Arantza Rentería, tendrán que emprender una ardua labor interrogatoria para desvelar el pasado del abogado: conocerán a su mujer, a su secretaria, a su antiguo jefe, algunos compañeros... Descubrirán que el éxito que siempre le acompañó llegó a destruirle como pocas personas pueden destruirse, acomodado en toda clase de afecciones y adicciones que acaban con la cordura de cualquier persona cabal. De tener una infancia  y una crianza en Neguri, posiblemente el barrio más rico de Bilbao, y de poseerlo casi todo (una familia bien posicionada, un trabajo reconocido, una mujer bella), Pérez de Martingala cayó a los infiernos por alguna mala decisión que desencadenó un cúmulo de elecciones vitales poco oportunas, llegando a codearse, en su desesperada lucha por su supervivencia, con todo tipo de indeseables y gentes de mal vivir. Perdido su trabajo, perdida su vivienda, arrastrando a su mujer en su caída, el abogado siguió jugando una partida en la que llevaba una mano perdedora, y que sólo un golpe de suerte podría conseguir esquivar su bancarrota. Jugó hasta el final. Al menos, cobarde no era.
Sagastiberri nos muestra la vida de la Bilbao más sumergida, un ambiente hostil en el que se mata y se muere por hacerse con el control del mercado de las drogas, y en el que ninguno de los agentes que intervienen pueden dormirse si no quiere, no ya perder un pedazo de la tarta, si no, incluso, desaparecer. En este Bilbao, la vida no vale nada, y tu asesino no investigará tus orígenes, ni tu procedencia, ni tu estatus social. Únicamente viene a cobrarse su pieza, que eres tú, y lo hará con premeditada obstinación. Él vive de ello como tú lo hacías de otra cosa. Es sólo un trabajo, y tú, el objetivo que, una vez logrado, abre las puertas a un buen pellizco.
Aparece también una secta que campa a sus anchas por la ciudad imponiendo su justicia y de la que, de algún modo, toma nombre la novela, pues es un grupo que se hace llamar Los brazos del dios ciego. A su manera, contemplan la existencia de un universo gobernado por un dios creador, pero este dios no ha ejecutado su obra con total perfección, no hay nada más que comprobarlo si atendemos a los defectos que nos rodean. Es por ello que entienden que este dios, a pesar de su condición, es un dios ciego, y por lo tanto no ha podido ser plenamente consciente de los fallos de su creación. Por ello, es función de los hombres, ellos, corregir esos defectos, y terminar de hacer el mundo como debe ser. Perfeccionarlo. Claro que, el quid de la cuestión filosófica de todo esto, radica en la visión que de la perfección tenga el lider encargado de darle forma... El eterno dilema de las religiones.
De la actividad de esta secta, del movimiento violento de las mafias, del asesinato de Pérez de Martingala y la fuga del peligrosísimo Uriah Heep nos habla una novela muy dinámica que salta de aquí a allá con agilidad y buen ritmo, llevándonos junto a las dos protagonistas, y a los necesarios secundarios, hasta una desembocadura brutal en el que todo se mezcle, se concentre, y erupcione por una presión imposible de contener. Como cada vez que se despereza un volcán, más allá de la destrucción y el caos que genera durante su vómito, lo que realmente queda es que nada vuelve a ser como era. ¿En qué condiciones queda Bilbao al acabar esta historia? Es algo que sólo quien llegue al final de esta interesante novela de Javier Sagastiberri descubrirá. Una pista: hasta la última página, nos reserva el autor un último artificio en forma de sorpresa final.
¿Necesitas algo más para leerla?

UN DIOS CIEGO
Javier sagastiberri


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Una reseña de
SANTIAGO NAVASCUÉS