Los 10.000 kilómetros que nos separan,
las 3.000 veces que te pienso al día,
los 2 centímetros a los que se quedan
nuestras bocas cuando deseamos
el momento a solas.
Los 9 lunares de tu espalda,
las 6 pequitas de tu cuello.
Tus 2 copas de más.
mis 3 copas de menos.
Tus, 4,3,2,1,0 prendas,
tus 154 aaaahhh, mis 238 mmmm.
Tus 2 soles que hablan sin palabras,
mis 7 pecados capitales.
(Poema numérico. Marina Koizumi)
Había algo en la sensual portada del libro que me atrajo inmediatamente, era como si la muchacha de pelo mojado y labios rosados cuya mirada no veía, me dijera mil cosas a través de su piel tatuada; la contraportada todavía me atrajo más, ahora la chica observaba sus tatuajes del brazo casi como si mirara a través de ellos. No me fijé si era una novela, un ensayo o una obra teatral, bien podrá haber sido publicidad que hubiera caído rendida igualmente. Abrí el libro y encontré unas maravillosas fotos en blanco y negro acompañadas de unos poemas breves, el más largo a penas ocupaba página y media y el más corto, un Haiku. De vez en cuando, Marina Koizumi acompaña sus ya bellas poesías con versos o pensamientos de personajes célebres, haciendo de cada poema, una joya aún más delicada y excelsa.
Comencé a leer un poco sin orden ni concierto, guiándome por las fotografías de cuerpos tatuados que a modo de poema visual daba paso al escrito verso a verso, y fue cuando me di cuenta que cada tatuaje estaba relacionado con el poema al que acompañaba; fue como un juego de "adivina qué escondo tras mi tinta", buscaba un tatuaje e imaginaba lo que la autora contaría, y descubrí que sería capaz de escribir un relato entero con cada fotografía, pero lo que jamás podría hacer era acercarme ni por asomo a lo que el poema transmitía: sensibilidad, delicadeza, emoción, amor, dolor, alegría, tristeza, decisión, un ramillete de sentimientos a flor de piel...tatuada. Una maravilla.
RESUMIENDO: Un viaje real que comienza antes de marchar a Argentina y acaba al regresar a Almería, y metafórico, iniciático, que llevará a la autora a repasar sus sentimientos, sus pasiones, sus temores, a enfrentarse a lo que grabaron su mente, sus ojos, sus labios y su piel a lo largo de dichos viajes. Poemas sencillos y hermosísimos, que abren en canal a la poeta-fotógrafa y abren en el lector una ventana a un mundo de tinta, palabras y sentidos despiertos.
"Adéntrate en esta historia de poemas y me encontrarás cruzando planetas entre días de verano. Y que al fin del mundo me pille con una cámara en la mano."
PUNTUACIÓN:
ME CAMBIÓ MÁS DE LO QUE CREÍ
Marina Koizumi.
Editorial Letrame
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