El maravilloso mundo de Peque.
Peque expresó desde alevín sus deseos profundos de autoconocimiento e independencia. A pesar de la oposición de su familia, decidió seguir su camino, conocer otros lugares y vivir nuevas experiencias con seres que iría conociendo en su travesía, vivió cada día y actuó en consecuencia.
Para mí, los libros infantiles son pequeñas joyas ilustradas repletas de brillantes en forma de palabras, como un cofre del tesoro o una cajita de música con su bailarina de puntillas, me encantan; los leo, los escribo, los busco, los disfruto, los acaricio, los abrazo y siempre tienen un lugar destacado en mis estanterías, es más, en casa tengo una vitrina acristalada solo para ellos, son mis pequeños grandes tesoros. Y los tengo de toda clase y condición, tamaño y color, y hasta edad, algunos de ellos me acompañan desde niña y con mis cuarentaytodos...digooooo, veinticinco años, ejem, ya son años junto a mí, resistiendo modas, mudanzas y hasta manitas inquietas y sucias que no distinguían amigo de enemigo, pero resistieron y ahí siguen, orgullosos, relajados e intactos.
Por ello, cuando cae en mis manos un nuevo libro infantil, me tomo mi tiempo, para conocernos, presentarnos e ir tomando confianzas, pues la experiencia me avala y nos esperan años por delante juntos: me recreo en su portada, ilustraciones, leo y releo la sinopsis, acaricio sus páginas, comienzo a leer tranquila aún sabiendo que lo leeré dos veces seguidas (un ritual que practico desde niña, vamos desde hace veinticinco años....) y cuando lo acabo, lo dejo en mi pecho unos minutos hasta que lo coloco en su privilegiado lugar de la acristalada estantería. Y al día siguiente, sin prisa pero sin pausa, comienzo a reseñarlo.
Peque es un pez hembra, la benjamina de una gran familia, fue la última en eclosionar y puede que por ello, la más especial; Peque lo tiene claro desde alevín: quiere conocer mundo, no se conforma con su pequeño espacio en el ancho mar, ella necesita saber cosas y conocer el mundo que la rodea, pero ante todo, ansía libertad. La comodidad y el miedo no forman parte de su vocabulario, y no se quedará quieta mucho tiempo. Sus padres y hermanos no entienden este afán de Peque por marcharse del seguro hogar paterno y le recriminan su locura ¿Quién en su sano juicio haría tal cosa, y siendo tan chiquitita? Pero entonces ocurre un suceso fatal, terrible, y la familia se desperdiga, dentro de la tristeza y la calamidad sufrida, Peque está feliz porque marcha libre a conocer el mundo entero.
Comienza una aventura para la joven pez que la llevará desde las profundidades del fondo abisal, hasta la orilla donde viven los hombres; peligros, aventuras, amigos y enemigos, y ante todo, aprendizaje y conciencia de la situación del planeta en general y los mares y océanos en particular. La autora, de forma sencilla y amena, nos descubre la vida del mar, como se alimentan sus habitantes, las especies que habitan en distintas profundidades y latitudes, y como no, el papel del ser humano en la degradación pero también, salvación del fondo marino.
CONCLUSIÓN: Un libro que no solo entretiene, si no enseña, y que además nos da un tirón de orejas a los adultos para que no nos olvidemos que somos parte del problema, pero que también en nosotros está la solución. De verdad que es una delicia de lectura, rápida y muy amena. Al final del cuento encontraremos actividades para realizar con los niños, que nos servirán a nosotros para desempolvar viejos hábitos perdidos como los pasatiempos o la búsqueda en diccionario.
Mi enhorabuena a autora e ilustradora por tan bello libro.
El maravilloso mundo de Peque
Sonia Pérez de la Fuente
Ilustraciones de Mª del Mar Afonso Hanna
Editorial Círculo Rojo
Adquirir el libro, pinchando Aquí
©Todos los derechos reservados

