jueves, 27 de junio de 2019

Ferox, serás leyenda, de Olivia Sterling

Ferox, serás leyenda.


Reseñas El Gato Trotero.

«No hay más que ver el fuego de esos ojos: esta niña tiene el corazón de una fiera salvaje.»
En los albores del año 1000, mientras media humanidad vive entre el hambre y la miseria, la otra media aguarda con temor la llegada del fin del mundo.
La joven Micaela y su padre han pasado la vida aislados en el claro de un bosque, escondiéndose de los asesinos que la buscan. La curiosa e indómita niña crece sin conocer nada de lo que ocurre más allá de su bosque.
Una mañana se hacen realidad sus temores: en el claro se presenta un hombre tuerto que viene a llevársela, y ella se ve obligada a huir. Inicia así un viaje lleno de peligros por un medievo sometido a la ley del más fuerte, que la conducirá a encontrar el miedo, la traición y la muerte, pero también el amor. Su destino: descubrir la verdad sobre su origen; una verdad que custodia una mítica comunidad de mujeres libres que sobreviven ocultas en un lugar secreto: la Playa de los Hombres de Piedra.

Reseñas El Gato Trotero

   Cuando leí la primera reseña de esta novela, mejor dicho, cuando leí la sinopsis creí tener muy claro el género en el que incluirla, lo que me hizo hacer una mueca pues pensé que era pura Fantasía, vamos que seguro que no me iba a gustar; pero acabé de leer la reseña y mi impresión en cuanto al género cambió radicalmente ¡Era Histórica! o Histórica Fantástica ¿Fantasía histórica? bueno, parecía algo complejo de etiquetar, pero para mi sorpresa, géneros a parte (pues ninguno de los dos son santos de mi devoción) me gustó lo que leí sobre ella. Me recordó a la serie Hannah, cuya dos temporadas devoré en dos fines de semana, y digo recordó, pues aunque novela y serie parten de un mismo hecho -padre e hija aislados en mitad de la nada, huyen de los que quieren atrapar a la chica- ya quedó claro en sinopsis y reseña, que ni la época histórica ni el detonante de la persecución tienen nada que ver. Pero fue suficiente para que me interesara y mucho, por Ferox de Olivia Sterling ¡El que no arriesga no gana! y una vez más en lo que va de año, y ya son unas cuantas, me salgo de mi zona de confort y me adentro en el Fantástico mundo de las Epopeyas del Medievo, pues tras leer la novela creo que es la mejor manera de definirla.

   Nos encontramos con dos historias simultáneas que se van intercalando consiguiendo un buen ritmo narrativo, en ocasiones frenético y con la sensación de que el tiempo se les echa encima a los personajes mientras este corre inexorable; la acción de esta manera es continua y el tiempo hasta se nos escapa a nosotros de las manos como lectores, pues nos vamos adentrando en la historia y quedando atrapados sin remisión.
   Por una parte tenemos a Micaela, la rubia de la portada del libro, la de larga cabellera sedosa y si no fuera por la época en la que se desarrolla la trama, pareciese que llevase hasta mechas ¡Si es que lo tiene todo para ser la prota de una novela Romántica! pero es que esta no lo es, la historia de romántica tiene poco, es pura historia y acción y por eso, nuestra primera sorpresa nos la llevamos con la descripción de la protagonista: tiene el pelo corto, cortísimo y es que para repartir mandobles a diestro y siniestro, es mucho más cómodo, dónde va a parar. Realiza un viaje hacia adelante siempre, mirando de vez en cuando hacia atrás para cubrirse las espaldas, pero su destino -y el Destino- están en el horizonte, en la Playa de las mujeres libres.

   Por otro lado tenemos al alguacil Lacruz, él y un buen puñado de personajes se dirigen también en busca de su Destino, pero en esta ocasión no buscan respuestas, sino salvación y expiación.

   No tardamos mucho en sumergirnos en ambas historias y acompañarles en su viaje, la acción no nos da tregua y sentiremos que vamos "a los pies de los caballos" por tierras tanto árabes como cristianas, y es que no podemos olvidar el peso de esta época histórica en la novela, y todo lo que ello conlleva: miedos, ignorancia, supercherías, religión, fábulas, mitos, juglares y aedos...años oscuros y convulsos, tan llenos de incertidumbre como de posibilidades...
   La narración es muy visual, la exactitud y claridad con lo que la autora describe paisajes y lugares, así como hechos y actos, nos hará sentir como ante una pantalla de cine 3D, creeremos poder tocar hasta el aire que respiran los personajes. Y tocar a Ferox, sentirla entre nuestras manos, acariciarla, empuñarla ¡Calma, calma! que ya os he dicho que la protagonista se llama Micaela, Micaela Mediaespada, a quién me refiero es a Ferox, la espada rota que da nombre a la novela; y he dicho quién y no qué con toda la intención, pues se convierte en un personaje más, o incluso, en un gran personaje en la historia.

   A la fuerza narrativa y de la propia historia en sí, hay que sumarle el poder de los personajes, fuertes, sin ambigüedades ni medias tintas, ya sean los más oscuros como Lacruz o Cuervo, o los que desprenden más luces y menos sombras: Micaela, Nuevededos -su padre- Raspa, La de los mil venenos, Torre y su fiel lobo; todos conforman un elenco que en términos cinematográficos serían dignos de ser nominados a los Óscars o los Goya en todas sus categorías, y es que como decimos los valencianos, son todos justo así ¡De Categoría nano, de Categoría!


CONCLUSIÓN:   Una novela de aventuras, acción, Historia, leyendas, viajes físicos y emocionales, de crecimiento personal y autoconocimiento, de hombres sagaces y mujeres fuertes, decididas, valientes ¿Una novela Histórica, Fantástica, una Epopeya? os dije que era difícil de catalogar,  es que el poder de las mujeres es tal en la historia, Micaela es tan poderosa y empoderada a pesar de sus debilidades y fracasos, que  obviar que se trata de una novela feminista sería de necios.Sin duda alguna un relato para todas las edades y todos los sexos, eso si, amantes de las grandes historias y la aventura. Estoy muy satisfecha con esta incursión por el género/s, una novela que recomiendo a todas y todos.La historia acaba y el final es perfecto, no se anuncia una saga pero mi olfato para las heroínas me dice que Micaela Mediaespada, tiene mucho que decirnos a todos y su leyenda, solo ha comenzado. 
       Ahí lo dejo, y Sterling, a buen entendedor pocas palabras bastan...  



Ferox 
Serás leyenda
Olivia Sterling.

Ediciones B
Grupo Penguin Random House

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©Todos los derechos reservados

domingo, 23 de junio de 2019

Nefelibata o los sueños viajan en tercera

Nefelibata o los sueños viajan en tercera.



Julia regenta una modesta hospedería en la España rural de posguerra. Pero su vida cotidiana cambia cuando recibe la temida noticia del embargo de su negocio. Lejos del desánimo, la joven, acompañada por los personajes más singulares y variopintos que se dan cita en su hospedería, afrontará con optimismo su incierto futuro alentada, únicamente, por la esperanza de un sueño que cumplir.
Nefelibata o Los sueños viajan en tercera es una comedia al estilo tradicional con tintes costumbristas y guiños al teatro del absurdo. Una oda a los sueños sin otra pretensión que la de despertar en el lector/espectador el deseo de conseguir sus propios sueños y anhelos vitales.




   Debe gustarte mucho el teatro para lanzarte a leerlo, pues una cosa es verlo sobre las tablas, en donde todo te lo dan masticado: escenario, personajes que dan carácter a sus papeles con gestos, ademanes, miradas, hasta la complicidad de actores y público...pero leerlo es otra cosa, lo se. 
  Me subí por primera vez a un escenario con público -que no fueran mis sufridos amigos y familiares- con nueve  o diez años, la obra: Las tres Reinas Magas, la autora: Gloria Fuertes. Y lo supe, aquello me gustaba y mucho, algo se me había metido en las venas y recorría mi cuerpo entero; quería más. La segunda vez, en fin de curso, con 14 años, representamos varios entremeses de Cervantes, en los cuales fui desde sirvienta, alguacil y hasta cura ¡Ya no había quien me parara! vivía para el Teatro, soñaba con el Teatro y suspiraba por el Teatro.
Mi tercera obra, primera como estudiante de Arte Dramático fue: Anillos para una dama, autor: Antonio Gala, papel: Doña Jimena...
   La suerte estaba echada y mi Destino, bien señalizado. O eso pensé. Entonces otro gusanillo se me metió por las venas. La escritura. Poco tardé en dejar las tablas para ponerme al otro lado del telón y escribir y adaptar libretos -De la mano del gran maestro Llopis. Escribir teatro me hacía más feliz incluso que representarlo. 
   
  Perdonad esta monserga que os he soltado, pero necesitaba que os pusierais en mi lugar para comprender porque me resulta tan reconfortante leer y reseñar Teatro; os pido un poco de paciencia y que me deis la oportunidad de leerme y quien sabe, leer esta pequeña obra teatral de menos de 100 páginas. Se que no es fácil, el Teatro se siente o no se siente, pero escuchadme y luego, seguid con vuestras vidas como si yo no hubiera estado en ellas durante este rato...¿A que se me da bien lo de actuar? Y porque no me habéis visto sollozar y mirar al horizonte con la mirada perdida y el alma herida...¡Si es que he nacido para esto!

   Encontramos un solo espacio escénico. Imaginad el escenario de un Teatro ¿Sentados cómodamente ya? espero no hayáis olvidado apagar los teléfonos móviles. Bien, ya estamos en la escena: una sencilla sala de un hostal de posguerra, en los años cuarenta; una mesa , un montón de papeles encima, un cesto con ropa para lavar. A la derecha del escenario una mesa con cuatro sillas y unas flores, y un perchero; a la izquierda, un sofá, un sillón, una mesa de centro con varios adornos y justo en medio de la sala, una vieja radio de época. Es sencillo de imaginar, y además no nos vamos a mover de aquí en toda la representación, serán los personajes los que entren y salgan, y el juego de luces las que nos indiquen cuando pasamos de un acto a otro. 
24 horas nada más, y nada menos, pues la vida nos puede cambiar en menos tiempo incluso. 

   Julia es la dueña de la posada, joven y huérfana, que ve como sus esfuerzos por sacar a flote la hospedería son en vano, pues está a punto de ser embargada; apenas tiene clientes y los pocos que tiene, ni siquiera le pagan, son tan pobres o más que ella, y su corazón la pierde; a pesar del apoyo de sus amigos como Luisa y Damián, cartero él y chica para todo ella, la joven pareja de prometidos Úrsula y Rufi, aprendiz de costurera y repartidor, y Don Evaristo, su único huésped a perpetuidad que no aporta ni un real, más que nada porque no tiene donde caerse muerto, el banco la desahuciará al día siguiente. 
  Tres cosas rigen sus vidas, y no son distintas a las del resto de la gente del pueblo: el trabajo, la radio y las cartas. Los tres pilares de la vida diaria en un pequeño pueblo de los años cuarenta. 
   Julia cree que la radio trae de la mano los sueños, propios y ajenos, y en su caso, le da ánimos para seguir adelante cada día; Don Evaristo piensa que una carta a la que espera con fervor desde hace años, le cambiará la vida, y Damián y Luisa temen que Julia reciba la definitiva, la que la dejará sin hogar. Julia lleva rotas ya 80 cartas, la mayoría sin abrir, y es que hay compromisos que más que de amor suenan a chantaje puro y duro. 

   Los personajes se mueven por el escenario entrando y saliendo dando acción y vida a la escena propia, en apenas unas frases ya conocemos a qué se dedica cada uno, lo que anhelan y lo que sueñan, a qué están dispuestos y a lo que no; diálogos ágiles, claros, directos, todo lo que debemos saber de cada uno y en conjunto, ya lo sabemos.
Cambio de escena. 
   Ha llegado la temida carta para Julia, y ya todo apunta que nunca llegará la tan ansiada por Don Evaristo, otra carta más que no se esperaba y que abre una tímida ranura para el incierto destino de Julia a partir del día siguiente...no es lo que soñó, pero tal vez no pueda pedirle nada más al Destino. 

   Si el primer acto nos sirvió de "planteamiento", el segundo es sin duda el "nudo" de la historia; un nuevo e inesperado grupo de personajes irrumpen en escena, algo ha ocurrido y la vida de unos y otros se van a cruzar. Una extraña y excéntrica mujer, unos actores de teatro, un seminarista y dos jóvenes hermanos, todos ellos van a recalar a la posada de Julia, y en tan solo una noche, sus vidas cambiarán para siempre.
  Tercer acto, el desenlace. Insospechado, sorprendente, emotivo y extraordinario y es que los sueños llegan...aunque sea en tercera. 
Nefelibata, del griego clásico, cuyo significado es "persona soñadora"  nos hace soñar y creer en las segundas y hasta terceras oportunidades.
   Debo y quiero dar las gracias a la autora por el dulce guiño a modo de homenaje que hace a los grandes actores radiofónicos de RNE, seriales que mantenían a mi abuela pegada a la radio cuando yo era pequeña, novelas habladas como Lucerita o Cumbres borrascosas, en las que voz de la gran Conesa daba vida a sus personajes. Amparo Pamplona, ya posterior, fue uno de mis referentes en los años de becaria en la radio y como dobladora de series para televisión, la ilusión que me ha dado "reencontrarme" con estos actores en la Obra Teatral ha  sido una gozada. Gracias Raquel de parte los nostálgicos.



RESUMIENDO: La Radio, las cartas y un tren ¿Qué más se le puede pedir a una comedia ligera, costumbrista y ambientada en la posguerra española? una pluma teatral y certera,  y es que la joven autora, Raquel Crespo García, me ha hecho recordar y sentir de nuevo, porqué un día quise vivir sobre un escenario. 





Nefelibata
O los sueños viajan en tercera

Raquel Crespo García.

Editorial Círculo Rojo

©Todos los derechos reservados.

jueves, 20 de junio de 2019

Miedos de Alejandro Romera


MIEDOS de Alejandro Romera.


Reseñas de Yolanda Toledo para el Gato Trotero
Miedos
Alejandro Romera Guerrero
Nova Casa Editorial
Publicado en octubre del 2015
Relatos.
ISBN: 978-84-16281-51-0
Entra y comienza a leer Aquí




¿Aún crees en monstruos bajo la cama? ¿Te aterroriza la oscuridad? ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para no caer en el olvido? ¿Qué harías si te hubiese tocado crecer en la Ruanda de 1994? ¿Y si la desidia se hubiese apoderado de tu vida? ¿Tienes miedo a estar solo? ¿O a sentirte solo? Miedos no es un libro de terror. Estos veintisiete relatos no pretenden que nos escondamos asustados bajo la almohada, sino más bien que nos enfrentemos cara a cara con muchos de los miedos que tenemos a diario. Nos encontramos ante unas páginas que, además de hacernos sentir un escalofrío en cada historia, nos incitan a reflexionar de un modo original y diferente sobre nuestro comportamiento frente a los temores que nos acechan. 


Reseñas El Gato Trotero

Y de nuevo estoy aquí con un libro de relatos. A estas alturas esto es algo que no os sorprenderá a los que soléis pasar por este Tejado a menudo; la noticia sería que la menda anunciara que ya no le atraen los relatos, que no se siente a gusto leyéndolos y que desde este momento no entrará ninguno más en este peculiar Tejado. Y además, si llegara el día aciago que esto ocurriera, prometo sortear tooooodos los libros de relatos que poseo, así, sin anestesia y sin mirar atrás. ¡Cuando amo lo hago como nunca, y cuando dejo de amar, lo hago para siempre! (aquí sale mi vena teatral y poniéndome el envés de la mano en la frente he hecho un ademán de desmayo, por la intensidad de las palabras, claro) pero como no ha llegado ese momento, y como la siega del tocino, tampoco se le espera a corto plazo, pues os traigo esta obra de uno de mis cuentistas favoritos, Alejandro Romera, porqué si, porque me apetece y porque me repanpinfla que los relatos no sean uno de vuestros géneros favoritos, ni siquiera uno de vuestros géneros aceptables, yo pienso seguir trayéndolos y dándoos la tabarra con ellos; vamos a ver, no es por ofender vuestros gustos o molestaros porque si, porque me divierte imaginad las caras que ponéis cuando leéis eso de: Relatos, que también...no, es porque a estas alturas de mi vida lo de contentar a todo el mundo, vamos, ni a la quinta parte, ya no me preocupa, para qué andarme con rodeos, traigo lo que me gusta y me apetece, porque si, porque me lo he ganado a lo largo de esta vida (Me he puesto en pie, miro al horizonte, la cabeza alta, la mano en el pecho, a lo acto de contrición, he intentado que el viento mueva mi melena pero me ha dado frío ponerme el ventilador tan cerca, así que tendréis que imaginarlo también, y muy digna, he seguido con la reseña) lo dicho. Relatos al canto.
   En esta ocasión tenemos veintisiete relatos de distinta extensión, algunos podrían denominarse microrrelatos incluso; como reza la sinopsis no se trata de relatos de terror, no hay monstruos bajo la cama, ni demonios del averno, ni seres extraterrestres que se transmutan en vainas para darnos el cambiazo a los humanos y apoderarse de la Tierra. Hablamos de miedos ancestrales, innatos, casi congénitos a la raza humana, miedos que brotan de dentro, que nacen en nuestra cabeza y se extienden a lo largo de nuestro torrente sanguíneo, nuestros músculos, órganos, para convertirnos en seres asustados de ellos mismos y temerosos de los que le rodean.   Si bien hablamos de miedos mundanos como una fobia, la inseguridad, la cobardía, la culpa, pequeños grandes pecados, remordimientos varios o incluso laceraciones de espíritu por omisión o temor, alegorías Boschianas del miedo a lo desconocido...estos relatos tan cotidianos pierden la sinsustancia de la rutina a través de elementos fantásticos que le dan un aire místico o incluso sobrenatural sin caer en absurdos ¿Qué sería de un miedo si no fuera envuelto en una atmósfera de mágico realismo? creo que a mi hasta se me quitaría el miedo sin ese ambiente de irrealidad vaporosa que diría la Herpburn.   Como suele ocurrir con un libro de relatos, en la variedad está el gusto, y siendo todos sorprendentes hasta en su cotidianidad (en algunos cuantos) siempre hay unos cuantos que sobresalen sobre el resto, habiendo unos cuantos, los menos, que me han dejado algo más fría; he tenido que releer diez de ellos para conseguir cribar la mitad ¡Y no ha sido nada fácil! los he calificado como "favoritos" no solo por el tema a tratar, si no también por la forma en que nos son contados y como, en mi caso, me han sacudido más que el resto. Advierto que poco puedo contaros de cada uno de ellos, su extensión hace que una inadecuada explicación de al traste con el factor sorpresa y eso no lo voy a hacer, no no no. 
    Custodi me a bestiam  es uno de ellos. Ha logrado ponerme el vello de punta, sentir un escalofrío en la espalda y mirar a mi alrededor porque cierta inseguridad me acecha, y lo ha hecho las dos veces que lo he leído, así que no me ha cabido ninguna duda: es uno de mis favoritos. Un relato que sucede en el mundo rural, donde las leyendas y mitos forman parte de folcklore y este, de la vida de sus habitantes. Pero ¿Qué se esconde tras estas leyendas y supersticiones, que esconden los habitantes del pueblo? 
   Otro de los cuentos que más me han gustado ha sido Esclavos, he llegado a sentir la angustia y la paranoia del protagonista, al mismo tiempo que te preguntas ¿Es realidad o ficción? y es que cuando un asesino culpa a su sombra de cometer sus crímenes la locura acecha, pero ¿A quién, al protagonista o al lector? 
   En Un plato de albóndigas he llegado hasta enojarme ¿Pero quién quiere seguir adelante con un comportamiento destructivo y nocivo a sabiendas de lo perjudicial que es? ¿Se nos ha ido la pinza? es absurdo, hay que ser muy tonto...espera un momento ¿Y este enojo? uy uy, que creo que algo me he visto reflejada...uy uy...lo dicho, hasta me cabreo. 
  Con Remordimientos ha sido todo un poco raro. Ahora lo detesto, ahora lo comprendo, ahora me enerva, ahora me da pena ¡Qué montaña rusa de emociones en tan pocas páginas! pero al final creo que me ha podido el afecto.
   Este último lo he leído tres veces, ha sido el único con el que he tripetido, y no sabría decir si es mi favorito o es que mis dudas eran varias y despejarlas para incluirlo en la lista me ha resultado más difícil de lo que pensé. El Circo, ha logrado removerme hasta el punto de encontrarme en la tesitura expuesta ¿Es mi favorito o es que me ha hecho dudar de todo, hasta de mi criterio? lo he disfrutado, no cabe duda, me ha tocado la fibra, también, me ha resultado de todos el más creativo y perspicaz, con mensaje incluido que no pasa desapercibido. Te hace pensar. Entonces ¿Me quedo con el como el mejor de todos? No, no creo que sea el mejor, pero si el que más me ha hecho reflexionar.  Y con esto me quedo.


CONCLUSIÓN: Veintisiete relatos de toda forma y condición, que al igual que en botica hay para todos los gustos; algunos de ellos con más acierto que otros, pero todos muy bien escritos, contados la mayoría en primera persona cosa que los hace más directos e intensos para el lector. Nuevamente Romera nos sorprende con un ramillete de cuentos que te enfrentan a ti mismo y tus miedos más ocultos, un espejo en el que mirarte y aguantar la mirada ante las deformaciones que verás, pues será la única forma de enfrentarte a ellos, y tal vez, salir airoso del quite. Una sesión de psicoterapia al alcance de todos. 


© Todos los derechos reservados.