miércoles, 11 de mayo de 2016

BEAGHMORE y el códice escondido de Soraya G. Cossío


"Magia envuelta en su Aura
la Madre de todas las madres
la Tierra de todas las tierras
así creció la armonía y la paz...
La Tierra Madre fruto divino
sabiduría espiritual en un paraíso terrenal,
el equilibrio perfecto entre los dos mundos
allí nació Madre Tierra...
En las noches más cerradas
se ven las estrellas más claras.
Los Elementales disfrutan a sus anchas
en la meditación eterna de la paz mundial.
El espíritu galopa entre sus sendas verdes,
los chamanes dan terapias solo con sonidos y sus manos,
es el agradecimiento al despertar de un nuevo día.
¡Bienvenidos a Madre Tierra!"

(Poemas a la Madre Tierra. TRNG)




Siempre me he sentido afortunada por haber tenido la oportunidad de pasar mi infancia en contacto con la naturaleza, tan cerca de ella que hasta los árboles y las ardillas eran unos compañeros más de juegos; vivir en un pequeño pueblo en el que no llegó el agua corriente hasta la adolescencia y poder ver la televisión dependía de la cantidad de gente que la enchufaba a la misma hora, pues si éramos muchos los que lo hacíamos, la intensidad de la potencia bajaba hasta dejar la pantalla a oscuras, y se oía un grito común salir de las casas vecinas ¡ooooooh, noooooo! Pero no pasaba nada, para los niños era algo que no nos preocupaba demasiado pues cuando eso sucedía no teníamos más que ir al corral o las cuadras y jugar con nuestros animales de granja, o salir a la puerta de casa y sin dar a penas dos pasos, ya estábamos en el campo o en las eras donde tractores, remolques, rulos, cosechadoras, trillos, se convertían en improvisadas naves espaciales, trenes y hasta fortalezas medievales. Un lujo sin duda alguna.
Solíamos ir a los campos de trigo y cebada a escuchar la voz de la mies, pues según mi abuelo, las espigas susurraban secretos al viento cuando este las rozaba; también eran muy parlanchines los girasoles, girando y girando para contar historias al sol y que este no se perdiera ni un detalle de la conversación, solo había que estar en silencio y oías perfectamente sus voces. Yo las oía sin duda alguna, claro que también decía oír las voces de los árboles, de las flores, de las piñas cuando caían del pino y se quejaban del golpe, y sobre todo, de las arañas. Eran mi debilidad, con sus patas largas, su caminar casi levitando subiendo por las paredes de tierra encalada de mi casa hasta desaparecer en el interior de los agujeros del muro; pasaba horas observándolas...pero mi fascinación por ellas alcanzaba la pasión absoluta cuando las encontraba tejiendo sus maravillosas telas en el campo, entre cardos o espinos, las miraba atentamente mientras tejían y contaba las vueltas de su tela: una, dos, tres, cuatro, cinco, seis...espirales mágicas las llamábamos mis primos y yo. 

Pero crecí, dejé de salir al campo en busca de las telas de araña y ya no me pasaba el tiempo mirándolas y siguiéndolas. Pero hay algo que hoy en día sigo haciendo: tela de araña que encuentro, cuento sus vueltas. Y pido un deseo al llegar al final.

Deseo que...


EL LIBRO.



Elba es una niña de 11 años que vive junto a sus padres en la pequeña aldea Irlandesa de Clonaslee, en el condado de Laois, junto a las montañas de Slieve Bloom. Sus padres se ganan la vida como artesanos vendiendo sus creaciones en el mercado de la aldea, y obteniendo todo lo necesario para vivir de lo que su huerto y el campo les ofrece. Elba crece feliz en un entorno natural de respeto y empatía hacia todo lo que le rodea, sean personas, animales o plantas, haciendo de ella una niña concienciada con el medio ambiente y los recursos naturales.
Un buen día, cuando se encontraba en su árbol favorito del bosque recibe una visita inesperada de un ser muy peculiar que la llevará a través de la propia naturaleza hasta el epicentro del cual surge la verdadera fuerza que mueve el mundo: la conexión entre la Tierra y el Hombre.
Elba vivirá una aventura sin parangón de la cual aprenderá la lección más importante de su vida: todos estamos conectados y no solo somos individuos, somos parte de algo más grande, el Universo.

"Si eres capaz de ver los patrones numéricos y energéticos que subyacen en tu mundo, entonces serás capaz de comprender que eres parte de los mismos y podrás comprobar que vibras de la misma manera, sintiendo por fin, la belleza, el amor y la perfección con la que están hechas todas las cosas del universo. Entonces habrás descubierto la magia de nuestro mundo.
Despierta y abre tu mente, las señales están por todas partes".


LA OPINIÓN DEL GATO.

Llevo toda mi existencia convencida que en esta vida no estamos solos. No me refiero a que haya vida en otros planetas, cosa que me trae sin cuidado pues prefiero concentrarme en lo que tenemos en el nuestro, pero que de haberla, tampoco me extrañaría demasiado; tampoco hablo de fantasmas, espíritus, espectros, entes, cosa que doy por hecho que también existen aunque no haya visto ninguno, así es mi fe, no solo creo en lo que veo, sino también en lo que siento. No creo que nuestro paso por la tierra sea tan efímero como una vida humana, al fin y al cabo somos energía y cuando el corazón deja de latir el cuerpo muere irremediablemente pero esa fuerza que nos movió en vida no se esfuma ni se pierde en la inmensidad de la nada. Ya sabéis la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma...
Me refiero por no estar solos, a ese "algo" que percibimos en nuestro interior y que no podemos ver pero que nos hace sentir parte de lo que nos rodea, esa sensación de plenitud que se obtiene cuando te has parado a observar alrededor de ti mismo, con calma, con paciencia, con objetividad, hasta con los ojos cerrados, pues muchas veces es la mejor forma de "ver" lo que no puedes tocar.
Algo así sentí al ver por primera vez el libro de Soraya G. Cossío, Beaghmore y el códice secreto; fue un flechazo absoluto, lo vi y lo deseé, todo en él me llamaba a cogerlo entre mis manos, a abrirlo, a tocar sus hojas, a leerlo. Fue una sensación extraña, mi interior me decía que había algo en él que necesitaba leer, conocer, descubrir, y sin pensarlo dos veces supe que era el libro que esperaba leer desde hace tiempo; me olvidé de todos los demás y solo tenía una idea en la mente: conseguirlo si o si. Cuando Círculo Rojo me dijo que era mío, tuve la certeza de que no había sido casualidad, ni suerte, ni azar, era una señal y la "causalidad", llegar al final del mismo. 
Soraya nos muestra a través de un cuento la grandeza del universo en el que vivimos y cómo el llegar a entender que somos parte de él, nos libera de la opresión de un camino preestablecido por la costumbre y la creencia de que el ser humano es el centro del universo, un ser superior a todo lo que le rodea y sin embargo incapaz de sentir el latir de la tierra y la fuerza que emana de ella; somos solo parte, no un todo. Siendo capaces de entender lo que nos sucede, comprender al fin que no solo somos raciocinio sino que poseemos una inteligencia emocional única y poderosa, que podemos conectar con cada partícula de nuestro mundo, será entonces cuando obtengamos la certeza que al fin nos hemos conocido de verdad. 



El libro es muy interesante, resulta ameno y bastante divertido en ocasiones, sin darte cuenta que te están dando una lección sin que sientas que en verdad lo están haciendo, y te pone continuamente en la tesitura de plantearte si lo que has hecho hasta ahora por ti y por lo que te rodea era lo que realmente querías o lo que te habían dicho que debías hacer; me ha gustado mucho, he descubierto cosas que desconocía y he recordado otras que había olvidado, ha sido como volver a las aulas sin sentirme obligada, sino disfrutando con cada cosa que aprendía. Solo he encontrado una pega en lo que se refiere al público que va dirigido principalmente, los niños; lo considero en ocasiones difícil de entender para un niño o joven que no haya sido educado en estos principios desde pequeño, el lenguaje y los conceptos resultan complicados para una mente joven que por primera vez se topa con estas ideas. La niña protagonista es muy joven para entender tan fácilmente los conocimientos que se le están transmitiendo, sus razonamientos son más de un adulto que de un preadolescente, pero como educadora infantil he de decir que con la ayuda y guía de un adulto se les puede explicar con ejemplos que ellos identifiquen, el sentido de lo que el libro nos cuenta. He hecho la prueba, he dado a leer a una niña de 12 años, acostumbrada a la lectura, el libro de Soraya G. Cossío y le ha resultado difícil por si sola entender muchas de las nociones y pensamientos del libro, pero una vez ejemplarizados entre ambas, le resultó más fácil. 
Yo lo recomendaría a jóvenes con algo más de edad, y por supuesto,  tanto para los adultos a los que estos temas nos encantan como para los neófitos en la materia, el libro sin duda alguna enseña y despierta conciencias. 

Estoy convencida que Beaghmore y el códice escondido solo es el primero de unos cuantos con los que nos siga enseñando y sorprendiendo Soraya G. Cossío.




BEAGHMORE Y EL CÓDICE ESCONDIDO
Soraya G. Cossío


ISBN: 978-84-9126-361-6

Blog  de la autora


Para adquirir el libro, pinchad Aquí

También lo podéis encontrar en: 

-Librería Tintas Campus C/ San Mamés - 40 - Bilbao.
-Librería Liber 2000 C/ Bernardo Castet - 14 - Portugalete.
-Librería Arkatza C/ Poeta Diez Gabiño - 2 - Portugalete.
-Librería Guantes C/ General Castaños -28 - Portugalete.
-Librería Jule C/ Abaro - 13 - Portugalete.

Imágenes reseña:  ©Yolanda T. Villar 



Una Reseña de Yolanda T. Villar
©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

13 comentarios:

  1. Qué bonita la portada, la verdad es que llama la atención. Y la reseña genial, como siempre. ;)Pero tengo taaaaantos acumulados que voy a tener que dejarlo pasar.
    Un besazo.

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    1. Ay! Es que son muchos los que hay en la lista y no dejan de sumarse nuevos titulos!
      Este libro es muy bello, pero se necesita tiempo para leerlo con calma e ir asimilando sus enseñanzas.

      Mil besos!

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  2. Curioso título y curiosa portada, hay un gran poder de atracción en ella.
    Me parece un tema apasionante, pero no se que tal estará enfocado para los jóvenes, sobre todo los adolescentes, la mayoría no está acostumbrado a "pensar" en el planeta y a nosotros como parte de él, no como un Todo.

    Queda anotado.
    Un abrazo gatos.

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    1. Es hermoso en su totalidad, no concibo otra portada ahora que lo he leído. A los jóvenes les queda mucho camino que recorrer, pero hemos de ser nosotros, los que de momento los guiemos, si no, estamos todos perdidos...

      Un abrazo!

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    2. Hola Yolanda,
      He leído la reseña publicada en tu blog. He disfrutado mucho al leerla, toda opinión de un lector es un regalo. Incluso cuando comentas que tienes dudas de que ciertos conceptos los pueda llegar a entender un niñ@ a partir de 12 años. Te entiendo perfectamente y yo hice la misma prueba que tú. Dárselo a leer a un niño a partir de esa edad. Permitirle preguntar sobre lo que en algún momento no podía entender, generó la posibilidad de querer saber más sobre lo que estaba leyendo y a su vez el comprosimo del adulto para apoyarle en el transito de la lectura.  El resultado fue sorprendentemente bueno para ambos. Sé de mamás que lo están leyendo con niños de 9 años.
      Este es el reto que tenemos como adultos si queremos cambiar las cosas de forma positiva para nuestras generaciones futuras. Soy de la opinión de que cuanto antes les resuene la información mucho mejor.

      Muchas gracias a los dos y por supuesto deciros que también podéis contar conmigo para lo que necesitéis tanto en el blog como en Facebook.

      Un abrazo.


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    3. ¡Hola Soraya!
      No hay ninguna duda que cuanto antes comencemos a compartir con los niños estos conceptos, antes los entenderán. Le he recomendado a mi sobrina que cuando lleguen las vacaciones vuelva a leer el libro, esta vez sola, y que luego me cuente que tal le ha parecido esta segunda vez.
      Seguro que con más tiempo y una vez leído juntas, el resultado será distinto.
      Un gran libro Soraya, me ha encantado ¡Dinos que no tardarás mucho en ponerte manos a la obra con otro libro!

      Mil besos!!

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  3. ¡Hola Yolanda!
    Estoy trabajando en ello. En un segundo libro. El tiempo que me llevará, no lo sé...Hoy en día la implicación del autor para que su libro salga a luz es muy importante pero estoy segura de que este camino que me toca andar ahora me va ayudar a dar forma al segundo.

    Te pido paciencia y te doy las gracias por el ánimo que me das.

    Estoy muy centrada en lograr incorporar el libro como herramienta educativa para los colegios. A ver si lo consigo y me centro en el segundo con la implicación que se merece.

    Un abrazo.

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    1. Es muy difícil abrirse camino hoy en día conforme están las cosas, pero la calidad tarde o temprano, junto al esfuerzo, se ven recompensados. Deseando estamos de saber más de ti y tu trabajo.

      Estoy segura que tendrá buena acogida aunque el camino será arduo. No desfallezcas, que vale la pena.

      Un abrazo.

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  4. Qué interesante,os mencionaré en mi blog : aulapedagogicaevayebra@blogspot.com
    Ideas interesantes y que transmito como pedagoga,coincido en muchos puntos,totalmente de acuerdo

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    1. Gracias Eva!! Nosotros venimos del tuyo y nos ha parecido muy interesante. Seguro que compartimos cosas mutuamente en más de una ocasión.

      Un abrazo

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  5. Qué interesante,os mencionaré en mi blog : aulapedagogicaevayebra@blogspot.com
    Ideas interesantes y que transmito como pedagoga,coincido en muchos puntos,totalmente de acuerdo

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    1. ¡Hola Eva!
      Encantada y ¡muchísimas gracias!
      Tu blog es muy interesante.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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