miércoles, 26 de noviembre de 2014

EMPUJONES DEL DESTINO de Lucía Herrero









Soy un gato solitario, amo así la vida y tomo de todo un poco, me gustan las gatitas me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas, me voy y olvido…¡qué Julio Iglesias me ha quedado! y es que en el fondo soy un romántico, no puedo evitarlo, soltero empedernido, pero romanticón, que lo cortés no quita lo valiente, y yo soy todo un Caballero. Pero gato al fin y al cabo. No soy macho de una sola hembra, y no es porque sea un canalla, es que  mi instinto manda, no solo es cuestión de genética, si no de supervivencia pura y dura ¿Qué sería de mi especie si todos los machos nos uniéramos de por vida a una sola hembra, y además siendo fieles? Pues que seríamos una nueva especie en peligro de extinción.  
La naturaleza es sabia, y una picaruela, pues nos ha dado la posibilidad de intimar con tantas chavalitas como nos apetezca y luego seguir nuestro camino sin preocuparnos de lo que dejamos atrás aunque tengamos que demostrar continuamente  a otros machos quien manda aquí, cosa que al fin y al cabo no es solo de nuestra especie, un macho, siempre ha de marcar territorio y luchar por una hembra, ya sea por conseguir sus favores o su amor eterno  Yo creo que es lo mejor que me podría pasar, ligar sin pensar en las consecuencias y cuando uno tenga un día tonto y necesite cariñitos, pues siempre hay una chica, esta vez humana, que está dispuesta a acariciarnos el lomo a cambio de dejarnos besar de vez en cuando ¡Tampoco es un precio tan caro!
Y con ella, al igual que con las gatitas, cuando uno quiere vivir su vida, solo tiene que salir sigiloso y trotar por otros derroteros, cuando necesite algo, ya volverá. Si, la verdad es que es una suerte ser Gato ¿Porqué se empeñan los humanos entonces en sufrir por amor una y otra vez,  porqué ese afán de poseer a otro in sécula seculorum y sentirse a su vez, parte de otra persona? Qué manera de complicarse la vida ¿Qué es lo que encuentran de satisfactorio en ello, sufrir y amar van de la mano? ¿Qué recompensa puede haber en unirse de por vida a alguien?

Bueno, si solo se dispone de una vida, tan poco puede ser tan esclavo ¡Otro gato nos maullaría si fueran siete las vidas que vivir! Aunque de los humanos me lo espero todo, hasta siete vidas vividas junto a quien aman.


¡Están locos estos humanos! ¿O no tanto?...


Empujones del Destino

Hacía algún tiempo que tenía la novela de Lucía Herrero en mi poder, pero por unas cosas o por otras, no lograba encontrar el momento adecuado de ponerme a leerla ¿sería cosa del Destino? Pues creo que no iba tan desencaminada al pensar así. Hay un tiempo para cada cosa y  cada cosa a su tiempo, y no podría haber sido ni antes ni después  el leer al fin Empujones del Destino, pues este, el Destino, hizo que justo en ese momento, la novela decidiera  que ya era el momento de dejarse leer, en el instante que mejor podría apreciarla y sobre todo, disfrutar de ella.
Los hados no habían sido muy favorables conmigo últimamente, o tal vez era yo quien andaba a la greña con ellos, pero la cuestión es que todo parecía haberse confabulado contra mí para hacerme pasar una de las épocas más convulsas y confusas de mi existencia; tras unos meses duros, con incierto futuro ante mí, tan incierto que ni siquiera sabía si habría futuro para mí, una estrella brillante y luminosa comenzaba a alumbrar mi camino, abriéndose paso entre la niebla que me rodeaba. Me daba igual todo  lo que había tenido que pasar, todo a lo que debería enfrentarme a partir de ese momento, estaba enamorada  y el amor no me había soltado de la mano en todo aquel extraño viaje, nada podría hacerme caer porque estaba sujeta al pilar más firme y seguro de mi vida, el Amor.
Y de repente, este comenzó a tambalearse. No todo él, pero si ciertas cosas que yo daba por seguras y que me dieron fuerza y valentía para seguir adelante. Y parecía que todo había sido una ilusión, o un sueño, o solo una confusión. Pero sentí que todo en lo que me apoyaba, se desmoronaba. De nuevo, tuvo que ser ese amor, al que culpé de romper mis sueños, el que una vez más me tomó de su mano y me hizo volver a soñar y esta vez, sin temor a despertar.
Era el Destino sin duda. La novela me llamaba a voces, era el momento de leerla.  

Nadia y Ruth, dos jóvenes madrileñas, deciden tomarse unas vacaciones en Mallorca, dispuestas a que ese verano sea el mejor de sus vidas y sin ser conscientes en esos momentos todavía, de lo que el Destino les tenía deparado a ambas. Este caballero caprichoso, llamado destino, lleva a las dos damas hasta un hotel y una habitación que serán el detonante de una apasionante, tormentosa, confusa y delirante historia de amor ¡Cómo si no hubiera hoteles en Mallorca! pero es que contra el Destino nada se puede hacer, tal vez solo dejarse llevar y aprovechar el momento como si no hubiera mañana.
Pero Nadia no piensa lo mismo.
Allí se reencuentra con un antiguo vecino de la infancia, Samuel, ya crecidito y convertido en un apuesto hombre que sin olvidar, que un día fueron amigos de niños, ahora, son dos adultos que se atraen y que tienen unas apasionantes vacaciones por delante. Y quien sabe si algo más. Pero tras la pasión, pronto empiezan las confusiones, los malentendidos, las dudas  y hasta la venganza, y es que no hay nada peor para una mujer, que sentirse traicionada por quien ama, sobre todo cuando no es la primera vez que le ocurre.
La inseguridad, el temor, la idea de sentirse frágil y ser herida de nuevo, llevan a Nadia a comenzar un tira y afloja con Samuel que la sumirá en un gran desconcierto y hará que se sienta en una montaña rusa emocional constantemente. Nada desea más que estar junto a él, y solo se siente en una continua lucha de poder contra los elementos y contra el propio Samuel, y no es consciente de que la lucha más encarnizada es contra ella misma y sus temores.  Amor, pasión, sexo, diversión, confusiones, celos, demasiados jugadores en un solo tablero y unas reglas de juego que nadie está dispuesto a acatar, y sobre todo, un Destino que se mueve a empujones entre sus jugadores.  La diversión está asegurada en la novela. 
 Pero no es  solo la insegura y temerosa Nadia la que deberá moverse entre empujones, la resuelta, liberal y moderna Ruth también se verá envuelta en esa espiral que es el amor, y para la cual, el Destino también tiene preparado un pequeño empujón, tan apasionante como demoledor y es que no hay nada como enfrentarse a los caprichosos designios del  Sino, para acabar rendidas ante un karma implacable. No se puede huir, solo dejarse llevar, y aceptar lo que cada cual se merece.

Lucía Herrero nos cuenta de manera llana y clara, una historia que bien podría ser tú historia, la de tu mejor amiga, o la de tu vecina de al lado; y es que el Destino, puede empujar a cualquiera y cuando menos lo espere.  Así es la vida, así es Empujones del Destino.



EMPUJONES DEL DESTINO
Lucía Herrero





Una reseña de Yolanda T. Villar
©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

4 comentarios:

  1. Gracias! Me alegro de que te haya gustado, y he visto perfectamente reflejada en la reseña lo que yo considero que es la esencia de la novela. Me encanta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un placer Lucía, me alegro que te haya gustado, lo importante es que lectores y escritores disfruten juntos.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Me lo apunto!!! gracias gatito guapoooooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Sandra, seguro que te gusta!
      Un abrazo

      Eliminar