miércoles, 4 de junio de 2014

ENTREVISTA CON...Javier Romero

 Javier Romero

No me gustaría pasar por este mundo sin pena ni gloria. Entiéndanme ustedes, soy tan solo un gato blanquinegro algo arrabalero, con ciertas aspiraciones o llamémosle sueños, de ser un cuentista; la verdad es que cuento no me falta, ya me lo decían de pequeño, pues he de reconocer que tengo más labia que bigotes, pero es que lo que realmente me gustaría ser es un Bardo. Si, un Bardo. Recorrer aldeas,  pueblos, villas, villorrios y ciudades, contando historias a todo aquel que quiera escucharlas, llevando en mis alforjas cuentos, leyendas, poemas y noticias por doquier; ser juglar, trovador, titiritero y mensajero, llevar alegría y despertar la curiosidad y la imaginación entre todos aquellos que la hayan perdido o que no sepan dónde encontrarla. Un Gato-Bardo.

Sería una bonita manera de permanecer en la mente y el corazón de las gentes con las que me cruce. No morir nunca del todo si tu historia permanece en el tiempo.

Pero hay algo más. No solo las gestas legendarias de grandes héroes, o las batallas de valientes capitanes, o las aventuras de intrépidos marinos, deberían copar las historias que la gente recuerde por siempre. No. Yo quiero ser un Bardo que cuente y cante al amor ¿Qué puede haber en este mundo, que más perdure, que el Amor? Un gran amor te hace legendario en el corazón de quien te ama, te convierte en el más valiente de los hombres, o de los gatos, ante los ojos de tu amada ¡No hay nadie más intrépido que un enamorado! arriesga, lucha, entrega, ríe, llora, calla, grita, besa, acaricia, canta, baila, salta y trota por quien ama, sin importarle si sufre o sale dañado en el intento. Si, un gran amor, es la mejor de las canciones, el más bello de los poemas, la más grandiosa de las historias.
Daría mis siete vidas por contar mi propia historia de amor y cantar las beldades de la pasión. Pero este Gato blanquinegro no sabe por dónde empezar, a pesar de haber amado con locura y haber sido amado con devoción, llegado el momento, no sabe cómo empezar ¡Dichosos sentimientos que se agolpan en mi alma y son cautivos de las palabras, que se niegan a abrir la verja del romanticismo!

Trotando y divagando he llegado hasta un collado de la Sierra de Guadarrama, hace casi cuarenta kilómetros que dejé atrás Madrid; un hermoso pueblo entre montañas, sin duda, un buen sitio para que un Bardo comience a contar-cantar sus historias ¿Me atreveré pues? ¿Encontraré al fin esa gran historia de amor que contar?  Por si acaso escucho atento las palabras de un hombre, que por su aspecto bien podría decirse que se trata de otro Bardo, pues su pelo es tan largo como el mío, y su barba no desmerece mis bigotes. Parece conocer una de esas bonitas historias que tanto anhelo yo contar, y aunque no me debería a estas alturas extrañar, habla con esa pelirroja que parece empeñada en seguirme, hasta el infinito…y más allá.

El joven habla, y yo, cauto y atento, maúllo bajito en un intento de acompañar su historia, con una romántica balada de amor…

1) Enhorabuena Javier por esta su primera novela, cuesta creer que lo sea, la verdad. Una trama que engancha desde la primera línea, una narración trepidante, un lenguaje sencillo y directo, un desarrollo magnífico y sin florituras, y usted mismo se confiesa de vocación literaria tardía ¿Tardía, Javier, o dormida? ¿Cuál fue el detonante?

Quizá sea una vocación tardía porque llevo escribiendo media vida, pero fue hace cinco años cuando decidí que el mundo de la literatura me estaba llamando. Me puse delante del ordenador y ahí nació todo. ¿El detonante? Una novela de Federico Moccia que me mostró el camino a seguir.

2) Se lo han dicho muchas veces, pero no puedo dejar de preguntárselo Javier ¿Porqué una novela romántica? muchos piensan que es un género donde principalmente destacan las mujeres, pero llega usted y rompe con todas esas etiquetas ¿Ha encontrado algún prejuicio en el camino?

Prejuicios no he encontrado. Todo lo contrario. He sido recibido por mis compañeras escritoras y por las lectoras con todo el cariño del mundo. Decidí escribir romántica porque no deseaba otro tipo de género y porque me siento un hombre romántico y enamorado.

3) Si no podemos afirmar que sea un género femenino, a la vista y lectura está, ¿Qué decimos de los lectores, se animan más las mujeres que los hombres? ¿Por qué cree que es?

Aunque algunos hombres estamos rompiendo con la idea de que la romántica es un género exclusivo de las mujeres, es bien cierto que aún tendemos a escondernos, aunque estoy convencido de que hay muchos más hombres lectores de romántica de lo que nos imaginamos.

4) Su novela encierra muchas sorpresas, creo que esto es en parte lo que tanto atrae de ella. Empiezas con una especie de locura y rápidamente te ves inmerso en el más maravilloso de los romances, para a continuación toparte con intrigas y acción, y ya no puedes bajarte del carro de las emociones. En algunos momentos, Javier, estamos leyendo una auténtica novela negra, luego nos adentramos en el misterio…¿Cómo la ideó usted en su cabeza? ¿La escribió tal y como la concibió o la novela comenzó a tomar vida propia y empezó a escribirse sobre la marcha?

La novela original era bien distinta y decidí reescribirla porque necesitaba poner mucho más en ella. Tengo que reconocer que, aunque comienzo a escribir mis novelas con una idea prefijada, mis personajes deciden hacia donde quieren ir y yo no puedo hacer nada por detenerlos por lo que esta novela en cuestión fue cambiando en mi mente con el paso de los meses.

5) Seguramente los personajes tengan tanto de ficción como de realidad, no sé si Toni y Marta son para usted tan palpables como reales llegan a convertirse para el lector, pero tengo que preguntarle por dos en concreto, creo que para mi han sido los que más me han llegado al alma, Antonio  el mendigo y María la anciana vecina. Un filósofo y una solitaria mujer que vuelca sus remordimientos elaborando galletas…sin obligarle a desvelar nada de la trama ¿De dónde surgieron Antonio y María, Javier?

Surgieron de lo más profundo del lugar donde nacen las historias de amor. No podía ser de otra forma porque son dos personajes entrañables y que se hacen querer desde el primer momento en el que aparecen en escena. Es cierto que les tengo mucho cariño.

6) Hemos hablado al principio de las novelas románticas y los hombres, en concreto de un hombre escribiendo una y otros leyéndolas. Pero creo que aún hay una cosa que me ha llamado más la atención si cabe, y es la profesión de Marta, diseñadora de vestidos de novia. Una llega a pensar ¿Qué sabe un hombre de diseños de vestidos de novia, y de tendencias, y de elaboración, y de gustos? no deja de sorprenderme Javier ¿Por qué eligió esta profesión en concreto? y confiese ¿cómo sabe tanto del tema? (risas)

(Risas) Es cierto, choca un poco que un hombre pueda conocer algo del mundo de la moda pero mi caso es extraño. Me gusta ese mundillo y, en cierta manera, me da envidia que el mundo de la moda masculina sea tan pobre y no nos otorgue las posibilidades que encuentran las mujeres. Quizá por eso elegí esa profesión para Marta.

7) Su novela me recuerda a esas grandes historias de amor del cine. Sabrina, con Audrey Hepburn y Bogart, incluso Charada, dónde los líos y la intriga no cesan, y también  a las comedias de enredo de Doris Day y Rock Hudson. ¿Qué papel ha jugado el cine, si es que lo ha hecho, en su novela? ¿Y en su concepción del amor?

El cine juega un papel muy importante es mis novelas porque soy un devorador de cine romántico. Me da igual que sean grandes clásicos o películas actuales. Creo que me identifico con las comedias románticas porque para mí es tan importante el amor como el humor en una relación de pareja.

8) Se ha declarado admirador de la obra de Federico Moccia, si no admirador si se ha sentido influenciado por él, no resulta raro cuando ambos tiene cosas en común, pero, a Moccia no lo conocemos de siempre, su éxito ha sido relativamente reciente. Antes de Moccia ¿Qué autor o que obra destacaría entre sus preferencias? todos tenemos alguien a quien admirar o intentar parecernos de jóvenes, alguna obra que nos haya hecho desear ser escritores ¿Cuál fue el suyo, Javier?

Curiosamente, la novela que me marcó hace muchos años no era de género romántico si no histórica de aventuras. Fue El médico de Noah Gordon. Pero también es cierto que, tras leer Perdona si te llamo amor de Federico Moccia, fue cuando comencé a escribir.

9)Hoy en día no resulta fácil abrirse camino en ningún ámbito, para alguien que empieza ¿Cómo se ha sentido usted en el arduo trabajo de  publicar? ¿Qué es más difícil, llegar a que un editor confíe en un escritor novel o que lo haga el público?

Creo que los editores son muy exigentes a la hora de elegir qué publicar y qué no pero lo que no podemos olvidar es que la última palabra la tiene el público. Llegar a publicar es difícil pero convencer a las lectoras de que tu novela merece la pena ser leída es otro cantar.

10) ¿Con qué sueña Javier Romero? ¿Su sueño se ha hecho ya realidad o todavía quedan muchos por cumplir?

Hace unos pocos años soñé un sueño imposible en el que me veía feliz junto a una persona a la que amar y que me amara. Y ese sueño se hizo realidad. Ahora, estoy a punto de casarme con la mujer de mi vida y soy padre de un chiquitín que me ha robado el corazón y que me demuestra cada día que los sueños, por imposibles que parezcan, se pueden llegar a cumplir.

11) Si tuviera que escribir sobre una gran historia de amor, de esas que a todos nos han llegado al alma, que todos conocemos pero que sin duda alguna quedaría mucho por contar todavía ¿de quién sería? ¿Personajes literarios, cinematográficos, personas reales? le confieso una cosa: a mí me encantaría una pasional historia de amor entre Dante Y Beatriz…

Yo me considero una persona muy sencilla y que disfruta del día a día y de lo que ocurre a mi alrededor. Quizá por ello suelo escribir sobre personas de la calle. De esas que cualquiera podría encontrar en un autobús o paseando por un parque. Esas son mis grandes historias de amor.

12) En su novela están muy presentes los viajes ¿Qué papel representan para usted el viajar y la literatura? ¿Van unidos, uno se nutre del otro?

No soy muy viajero ni necesito salir de mi ciudad o de un lugar imaginario para crear una historia de amor pero también pienso que es bonito que dos personas se dejen llevar y un día cojan un avión y desaparezcan. Cualquier lugar es el perfecto para enamorarse.

13) Aunque anda inmerso en la vorágine que conlleva presentar un libro ¿Que ronda ya por su cabeza, Javier? ¿Las historias le buscan o busca historias en lo que le rodea?

Ahora mismo, creo que las historias me están buscando. Estoy escribiendo dos historias de amor que me tienen muy ocupado pero acaba de entrar en juego una tercera en la que la protagonista es una chica de quince años. Llevo mucho tiempo deseando escribir una novela romántica juvenil y creo que ha llegado el momento.

14) Para acabar Javier. ¿Qué le parece que un gato lea novelas románticas, dulzura o locura? Creo que no hubiera imaginado nunca a un minino interesado en su novela ¿me equivoco? (risas)

(Risas) Que un gato lea novelas románticas es una dulce locura pero, ¿quién puede decir que un gato no se enamora?

Muchas gracias Javier. Ha sido un placer disfrutar de su novela y su compañía, solo podemos desearle  que siempre esté dónde esté una buena historia de amor.

Muchas gracias. Ha sido un verdadero placer.



Sin duda alguna, formaríamos un buen equipo este bardo y yo, con sus historias y mi labia, no habría fémina que se resistiera a nuestros encantos de hombre y gato, Bardos ambos y barbudos con el tiempo, los dos. El amor, está en el aire…



Una entrevista de Yolanda T. Villar

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2 comentarios:

  1. Hermosos pensamientos, Yolanda T. Villar ^_^ ¡Qué decir de Javier Romero tras la entrevista! No hay nada como "saber" algo del autor para que sus creaciones literarias tomen forma ante el lector. No leo romántica, no es mi fuerte, pero, hoy, El Gato Trotero, después de saber que compartimos admiración por Noah Gordon y de que también a él se le "rebelan" los personajes , ha sido inevitable el hacerme con un ejemplar de "Estaré donde tú no estés". Mucho éxito al escritor y muchas gracias, Yolanda T. Villar, ha sido estupendo leerlo. ^_^ Comparto.

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  2. Entra en mi blog y sígueme "Gato Trotero". ;)

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